Señor Director:
Estoy enojado por el trato social y económico que dan a los profesores. Ellos entregan más que saberes, son un apoyo emocional, sicológico y también “papás y mamás”. Son fundamentales en la formación de quienes serán los profesionales que dirigirán nuestro país. Por suerte, en mi colegio tengo excelentes profesores: me apoyan, aconsejan y entregan herramientas para el mañana.
A mis profesores gracias, y a la sociedad, un gran enojo por cómo lo trata.
Tomás Benjamín Acevedo Guíñez

















