Autora: Catalina Paz Silva Espinoza
Diario Las Heraldas del Litoral, Colegio Pukalan de Algarrobo
En este presente donde la lectura ha sido dejada a un lado por otros medios y entretenciones, donde se aprecia que este hábito ha ido disminuyendo y por lo cual a los jóvenes no se les impone un libro mensual para leer simplemente por ellos mismos, no lo hacen (aunque no incluye a todos). La literatura juvenil parece una opción viable para fomentar el gusto hacia la lectura, pero bien se pueden hacer algunas críticas respecto a su estructura y enseñanza, añadiendo que mis opiniones no meten en el saco a todas las obras de esta categoría, dado que varias son bastante recomendables y que en ningún caso quiero dar a entender que la literatura juvenil actual es basura, porque no lo es (en su mayoría).
Recientemente me he sumergido en algunos libros actuales que principalmente están dirigidos a nosotros (la juventud) y caí en cuenta de varias cosas en común que generalmente son visibles en este tipo de literatura.
En primera instancia se puede ver que la gran mayoría de estos libros están basados en una trama algo repetitiva en la que hay protagonista (joven), generalmente mujer, que se destaca por sobre el resto por tal o cual razón, se rechazan las opiniones de superiores (un tópico de la adolescencia) o por otro lado se apoya en ellas para salir adelante, toma una postura ideológica y con ella enfrenta al mundo, busca la autorrealización y el «yo».
En cuanto al estilo, se usa un lenguaje más ligero y juvenil ideal para congeniar con el lector pero que no enriquece el lenguaje, además de usar temas actuales o de renombre y se resalta la soledad y el «nadie me entiende». Otra característica que parece afanar a los autores son los finales abiertos que siempre nos dejan con un deseo por saber que ocurre en momentos posteriores y que nos mantiene prendados por más.
Si bien esto no es algo malo, ya que cada novela tiene personajes con características e historias variadas y cada persona tiene gustos diferentes, además de ser una demostración escrita de lo que básicamente es la adolescencia y con esto nos sentimos identificados, el problema llega cuando nos damos cuenta que nos conformamos con poco y nos empezamos a acostumbrar de los personajes repetitivos y fórmula simple, acabamos por tragarnos todo lo nuevo de esta temática ya muy masticada, nos traen en nuevos formatos los relatos que anteriormente fueron afamados para que finalmente vendan y agraden a las masas de lectores sedientos de algo que satisfaga sus necesidades con historias meramente superficiales.
Después de todo lo mencionado se podría decir que mientras enganche, venda, y mantenga entretenido al lector, se seguirán creando novelas que en si no traigan nada fresco que ver y si bien este género atrae a más personas hacia la lectura, al final nos acabamos habituando a esta monotonía literaria y nos estancamos en ella.
Pero, ¿Por qué pareciera que la literatura juvenil está yendo en decadencia? Analizando otras obras que caen en esta categoría de periodos previos, se observan que la mayoría se aprecian hasta el día de hoy ya sea calidad por su contenido o porque profundiza más en los temas que abarca, sea en el área sentimental, emotivo o en los mismos hechos que se narran diferenciándose de la mayoría de historias contemporáneas en las cuales, en su generalidad, hay bastante potencial que desarrollar, potencial que solo queda con una pincelada de un trabajo que se podría laborar mucho más, dejándome algunas veces con un vacío, pasando por la etapa de ansiar lo que no se desarrolló para finalmente llegar la desilusión y conformarme a medias con lo que pudo ser mucho más.
Otra cosa que se logra destacar de estos textos son los ejemplos que nos dejan algunos personajes, recordando que en esta etapa (reiterando a la juventud) somos bastante maleables de por sí, sin darnos cuenta de que inconscientemente adoptamos o tratamos de hacer semejanza de las características de sujetos partícipes de estos libros, a veces sin importar la instrucción que nos deja, cosa que en sí, ya no es positivo lo que propone, más bien torcido al seguir estos pasos.


















