Autor: Daniel Pino Correa
Diario Gerónimo en Acción, Colegio Polivalente Gerónimo de Alderete
Sin duda, las ciclovías han sido un gran aporte para la comunidad, ya sea porque facilitan y fomentan la vida sana, en materia de descongestión vehicular y en el cuidado del medio ambiente. Aunque es necesario preguntarse, ¿hemos sido capaces de respetar estos espacios?
En reiteradas oportunidades, he sido testigo de la incomodidad por parte de los ciclistas, debido a que varias ciclovías han sido ocupadas por transeúntes, personas que no respetan este derecho adquirido por quienes han preferido hacer un cambio de vida, es decir, ponerse un casco y salir a pedalear por la ciudad.
Pero no solo la incomodidad se puede presenciar a diario, ya que las discusiones o peleas entre ambos, son más comunes de lo que todos pensamos. Por lo mismo, considero totalmente injusto para los ciclistas que no se respeten estas vías, pues los peatones tienen sus propios espacios (veredas), por las cuales pueden transitar de manera correcta.
Entonces ¿por qué los peatones elijen las ciclo vías para transitar siendo que tienen sus propias vías transitorias?
La causa de este fenómeno radica en el mal estado en que se encuentran algunas veredas y no sólo en Pudahuel, sino que a lo largo de todo el país. Quienes caminan a diario hacia su trabajo o lugares de estudios, han podido comprobar el deterioro de las mismas: algunas levantadas, agrietadas y otras con pedazos menos, aspectos que claramente dificultan el desplazamiento de los transeúntes.
Ante esto, los municipios debieran hacerse cargo de los arreglos de veredas, para que el peatón pueda caminar cómodamente por sus espacios y dejar las ciclovías expeditas para el tránsito de los ciclistas. Con esta solución, evitaríamos conflictos y accidentes.
“¿Por qué los peatones elijen las ciclo vías para transitar a pesar de tener lugares destinados especialmente para ellos?”


















