Maestranza de Ovalle, un orgullo de nuestra ciudad

Maestranza de Ovalle, un orgullo de nuestra ciudad

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Desde sus inicios en 1915 significó un gran aporte en lo económico, social y cultural.

Autora: Victoria Rojas

Diario Valle Informativo, Colegio San Viator

El primer centro industrial del departamento y orgullo para los ovallinos es la maestranza de los FF. CC. del estado, que se encontraba ubicada al noreste de la ciudad, deslindando con la estación, la línea de la FF. CC. y calle Benavente, ocupando una superficie total de más de cien mil metros cuadrados.

Esta maestranza, que en 1915 vio sus primeros inicios, conmemora con gran brillo sus 102 años de lo que fue su laboriosa actividad, lo que representaba para la ciudad de Ovalle un gran aporte. No solo en aspectos económicos, al poder otorgarle trabajo a más de 320 personas, sino que también con respecto al orden social, cultural y deportivo, ya que parte del personal y familiares, se agrupaban en el Orfeón Ferroviario, deportivo ferroviario, el cual contaba con lo que fue un magnífico estadio adyacente a la maestranza, organizaciones gremiales y artísticas ferroviarias.

“Cuando era niño siempre pasaba los días de feria en la Maestranza, me trae muchas memorias ver la parte antigua, donde vendían juguetes usados y cachivaches”, comentó Andrés Tello cuando pasaba cerca del lugar.

La maestranza de Ovalle representaba para la ciudad diversos aspectos positivos de mucha importancia, como lo era: en el aspecto técnico, sirviendo como una verdadera escapatoria para los egresados de la Escuela Industrial de Ovalle, quienes en gran número trabajaron en sus talleres.

Por otra parte, la industria y minería de la zona recurría de aquellos servicios para la ejecución de trabajos mecánicos que no podían ejecutarse en otros establecimientos a causa de la precisión o dificultad para ejecutarlos. Constituía un potencial económico de vital importancia, puesto que el volumen de pagos alcanzaba en ese tiempo cerca de ciento cincuenta mil escudos mensuales.

“Mi abuelo Solía trabajar en la Maestranza, siempre me acordaré que cuando llegaba a la casa tenía las manos cubiertas de grasa, luego de que la cerrarán le fue difícil encontrar trabajo”, dijo Sonia Barraza.

En el aspecto social, la empresa y Caja de Retiros de FF. CC.  habían estado velando por mejorar las condiciones de vida de su personal, lo que los llevó a acondicionar el estadio ferroviario para las prácticas deportivas, con la creación de bibliotecas, colonias veraniegas, e incluso se construyeron dos poblaciones ferroviarias las que poseían más de noventa cómodas.

Talleres y producción

La maestranza de Ovalle tenía aproximadamente unos 40.000 m2 de edificación, distribuidos en doce talleres de producción, oficinas de control, servicio médico, salas de clases, galpones para equipo, garitas vigilancia, etc. Esta edificación contaba con un alumbrado de mercurio en la casi totalidad de sus talleres, red de aire comprimido y energía industrial, pavimento y servicios higiénicos. Esos diversos talleres contaban con oficinas individuales para los que eran los jefes de taller.

Con respecto a los ferrocarriles, contaban con una chimenea de 27 metros de altura la que con su humo negro hacía que fueran fácilmente visible en toda la ciudad y los tradicionales toques de sus sirenas eléctricas permitían indicar las diferentes horas de entrada y salida de las labores, indicando a los antiguos residentes ovallinos que su principal centro industrial estaba laborando.

En ese tiempo se vio la destacada participación de Don Hugo Tapia Vega, quién desempeñaba como jefe de maestranza. Durante los 6 años que estuvo al frente de este destacó su dinamismo y trabajo, que impulsó un plan de modernización, edificación y maquinarias, y en la producción misma, además se realizó un aumento de reparación y construcción del equipo ferroviario que la empresa había exigido.

Edificios que integraron la empresa de renovación ferroviaria:

Subestación eléctrica

Correspondía a un edificio de concreto armado que recibía una corriente de trece mil doscientos volts. Contaba con dos transformadores de 200 KVA para fuerza motriz y alumbrado, además de una Potencia instalada de 155 motores con 820 KW, dos compresores modernos para aire y calderos estacionarios para vapor.

El taller de fundición

Tenía como Jefe de taller a don Manuel Ceres, el cual se encargaba y dirigía la producción de Fierro, bronce y metal, que pasaban por hornos de fundición, lográndose así obtener un total de 2000 Kg de producción horaria de cada uno de estos metales.

Taller de forja

El jefe de este taller era don Gastón Toro, se encargaba de la producción de Piezas de fierro y acero para reparación locomotoras y equipo y resortes de diversos tipos. Contaba con dos martinetes electro-neumáticos y dos a vapor. Ventilador propio para diferentes fraguas y dos hornos para resortes.

La creación del edificio de la maestranza durante esa época permitió mostrar los avances tecnológicos que se habían logrado obtener en chile, los cuales permitieron otorgar empleo a la gente del lugar y como consecuencia se fundara Ovalle, que cada vez fue teniendo un crecimiento favorable hasta el día de hoy.

Por ahora los únicos recordatorios que quedan de ese magnífico edificio son algunas pequeñas partes estructurales y restos de las vías del tren que se pueden encontrar en algunos sectores, todas estas construcciones nos permiten recordar lo que alguna vez fue una de las estaciones más importantes del país y que de alguna forma apreció el crecer a nuestra comunidad ovallina.

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