Autor: Renato González Valenzuela
Il Corriere della Scuola, Scuola Italiana Alcide De Gasperi
Nuestra Región de Coquimbo, se caracteriza por tener un generoso litoral, flanqueado por elegantes avenidas costeras que invitan al paseo familiar, al deporte matutino y al deleite de los más exquisitos platos, todo con el mejor de los fondos, el majestuoso Océano Pacífico, en uno de estos paseos junto a mi hermano, vimos sobre la arena una colorida alfombra, ciertamente distinta a lo que estábamos acostumbrados a observar, mi hermano en su tierna inocencia se preguntó si eso era algo así como “la playa florida” la verdad es que después de una inevitable risa, entendí que aquel colorido paisaje se trataba de bolsas de basura, matizadas con botellas iridiscentes, infaltables colillas de cigarrillos y vasos plásticos en todas sus tonalidades.
Afortunadamente no todo está perdido, es aquí donde quiero poner el acento de esta columna, pues si alguien visita nuestras playas hoy encontrará un espacio limpio y libre de contaminación, gracias a la loable acción de un grupo de estudiantes que junto a varios voluntarios participaron en el Día Mundial de Limpieza de Playas, así tal cual, actividad que se realizó a nivel nacional, abarcando más de cien balnearios de todo el país, se calcula que en general se sacaron de circulación más de 93 toneladas de basura.
El recorrido ecológico se hizo desde el puerto de Coquimbo hasta el sector del Faro Monumental de La Serena, cabe consignar que muchos de los desechos llegan desde la ciudad a la playa.
Me parece que la gran conclusión que podemos extraer de esta experiencia, más allá de la titánica labor del voluntariado, es que estamos sembrando en nosotros mismos la conciencia por un planeta limpio, ahora es el turno de los adultos.


















