Criadero de Emú Campos de Ñuble se convierte en atractivo turístico

Criadero de Emú Campos de Ñuble se convierte en atractivo turístico

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Una especie exótica poco conocida, atrae el interés turístico de un sector que era solo identificado por su artesanía en greda, lo que abre nuevos horizontes a la localidad.

Autor: Benjamín Ignacio Cires González

Diario  La Voz de mi Tierra, Escuela Quinchamalí

De color gris claro, de suave plumaje, de patas largas, tres dedos y corredora por naturaleza, ya que puede alcanzar hasta los 50 kilómetros por hora. Características que son parte del Emú, el ave no voladora más grande del mundo después del avestruz, que llegó a Chile hace varias décadas y hace 15 años a Quinchamalí.

Llegaron desde Australia  y los primeros criaderos se encontraban en el sur de Chile  en la zona de Puerto Montt, donde comenzaron a multiplicarse.

Están en  Quinchamalí  gracias a Purísima del Campo y su esposo, que decidieron realizar una inversión diferente a lo que había en el sector y compraron una pareja de Emús en la ciudad de Valdivia, iniciando así un interesante y novedoso emprendimiento.

Estas aves tienen una pareja para toda la vida y los productos que se generan de ellas proporcionan múltiples beneficios para la salud. Principales características que sedujeron a esta familia para innovar en la zona, y generar algo atractivo con gran potencial turístico para la localidad.

Buenas Experiencias

Actualmente en el criadero hay 34 emúes entre parejas y un grupo que está en engorda. Purísima cuenta que la localidad tiene todo lo necesario para el desarrollo de estas aves, un predio tranquilo y con agua, un factor vital en la vida de ellos, ya que pueden soportar 2 a 3 días sin comer, pero sin agua, se complica, porque se desesperan.

El funcionamiento del criadero está a cargo de  su esposo y un hermano que es veterinario, quien la asiste en el cuidado de las aves, solo cuando es necesario construir un corral para una nueva pareja se contrata a una persona que les ayude en esto.

Purísima comenta que “el criadero ha permitido dar a conocer esta especie exótica  (actualmente  en extinción) a niños, jóvenes, adultos mayores y turistas extranjeros, que vienen a aprender y valorar los subproductos que se obtienen de esta ave y sus beneficios para la salud”.

El emú puede generar hasta 18 kilos de carne y se comercializa a nivel nacional, es muy sana, sin grasa y  buena en la dieta de los intolerantes a la proteína de la carne de vacuno. Se elabora lomo, filete, longanizas y paté, con finas hierbas, estragón y merquén,  que son faenados en la planta Frigosur de Chillán.

El aceite, denominado “milagroso” tiene propiedades regenerativas y es procesado con fines cosméticos y médicos, se exporta principalmente a Cánada, Estados Unidos y Argentina, alivia dolores musculares, mejora la piel,  ayuda en  tratamiento de quemaduras, cicatrices y fibromialgia. Un Emú genera 6 litros de aceite

Purísima elabora con el aceite para cosmética: crema, jabones shampoo, acondicionador. De sus plumas confecciona aros, atrapa sueños y llaveros.

La empresaria agrega que diariamente  se realizan recorridos guiados por los corrales, donde además de los emús,  tiene cabras, chivos y gansos, lo que hace de este espacio  un atractivo turístico y cultural más interesante, por lo que se está trabajando en dar inicio a una granja educativa en el lugar.

Traspasando fronteras

Sandra Wastavino es relacionadora pública de la revista Orientadora Turística Calancén, nos comenta que el criadero de Emú de Quinchamalí es uno de sus asociados y con quien trabaja hace un tiempo en un circuito turístico.

Wastavino relató el furor que causan los Emú en el sector, muchos de sus clientes quedan maravillados con este tipo de aves. “A mí me impresiona el interés surgido de los turistas cuando vienen a la zona y se enteran que hay emús. En el último tiempo mucho extranjero se ha motivado con este circuito, especialmente argentinos, que cruzan la frontera  para aprender todo de este ejemplar”.

La operadora turística señaló que el criadero de emú está siendo un aporte al desarrollo de Quinchamalí, pues dio otra opción de visita al lugar, que era solo conocido por el trabajo de la alfarería en greda y también ha permitido a su dueña viajar a Mendoza a exponer su experiencia

“Niños, personas de la tercera edad, familias enteras, todos quieren retratarse con los emúes o llevarse algo de ellos, de verdad este emprendimiento ha sido un acierto. Creo que eso en gran medida se ha dado porque son uno de los pocos productores en el país con estas aves. A futuro está empresa dará que hablar, aunque ya los está haciendo”, reflexionó Wastavino.

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