Señor Director:
El paseo a Plaza de Maipú ha sido, durante muchos años, un panorama recurrente para toda mi familia, con orgullo y alegría he ido a gastar mi mesada en los diversos adornos y artesanías que ofrecían las intermitentes ferias que allí se instalaban. Sin embargo, este último tiempo he visto como se ha transformado el espacio y la posibilidad de recreación producto del comercio ambulante.
Si bien, por lo que tengo entendido, el municipio ha dado la posibilidad a más de una decena de comerciantes de la comuna a instalarse de forma permanente en una feria, lo que encuentro positivo ya que regulariza y da seriedad a su fuente laboral, creo que el lugar donde están dispuestos no hace más que saturar el espacio y lo vuelve difícil de transitar, formando un cuello de botella que propicia los pequeños robos y obstaculiza la libre circulación.
Sería bueno que las autoridades pensaran en la posibilidad de reubicarlos hacia un lugar menos transitado.
Isidora Avilés

















