Señor Director:
Hace un tiempo comencé a encontrar menos atractivo asistir cada domingo, como era costumbre, a la cancha a ver al club de mi barrio. He visto como integrantes nuevos hacen acrobacias con la pelota antes del partido, pero algo no me convence.
Lamentablemente lo económico es un elemento demasiado importante para el fútbol, es más, lo económico define al fútbol, y se ha instalado en el amateur, en donde pocos seguimos jugando por pasión y otros, juegan por unos cuantos billetes.
Los que vieron frustrado su sueño profesional, hoy viven en un mundo que tímidamente, ofrece regalías por defender los estandartes de un club de barrio.
No al fútbol amateur pagado, no perdamos el partido más importante, la batalla contra el pago de una pasión.
Cristian González

















