Señor Director:
Escribo desde la pena de ver cómo pequeños pueblos son afectados por la llegada de empresas que explotan sus áreas verdes. Las personas se están enfermando a consecuencia de ganancias que ni siquiera son para ellos. Es hora de que los lugareños puedan aprovechar los recursos de su entorno para sí mismos y no para que los contaminen instituciones externas.
Gabriela Antonia Rojas Rodríguez




















