Señor Director:
Hace algunos días, sintonizando TVN, vi que se encontraba el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, quien consultado por la baja del IVA al libro, comentó: «Si uno baja el IVA al libro, por ejemplo, al día siguiente pedirán la disminución a los medicamentos». Por el polémico comentario han llegado todo tipo de respuestas, pues claro, ¿cómo podría negarnos el acceso a la cultura? Pero la gente olvida un punto importantísimo: si la sociedad no tiene inculcado el hábito de la lectura, la baja del IVA no generará un cambio. Claramente la reducción del impuesto no es la solución, pues gran parte de la población preferirá invertir ese dinero en una película u otra cosa de su interés. La medida que debe ser tomada no es económica, sino educacional, los maestros en el aula cometen un error al imponer la lectura a los alumnos en vez de fomentar el disfrute hacia ella; lo ideal es que se genere una costumbre por diversión, no por obligación.
Paula Klaire Fritz González




















