Señor Director:
Hace más de dos años se proclamó la ley de alimentos que rige en todo nuestro país. Está nueva norma tiene el papel fundamental de prohibir la venta de comida chatarra en los establecimientos educacionales, pero en la práctica esta ley no se cumple del todo, ya que si bien su deseo principal es promover la comida saludable para los jóvenes, está obligando a los estudiantes a buscar nuevas alternativas, hasta llegar al extremo de salir de los recintos para obtener comida chatarra.
Por lo que vemos una gran falla en esta ley recientemente aplicada. Pero aquello me genera unas preguntas… ¿Esta ley debe aplicarse tanto dentro como fuera de los establecimientos para ejercer de manera exitosa y que logre perdurar por los años ? O ¿logrará realmente reducir la obesidad infantil y adolescente del país?
Alisson Pérez

















