Parque Metropolitano Sur, un pulmón que pierde inmunidad

Parque Metropolitano Sur, un pulmón que pierde inmunidad

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Autora: Almendra Salazar

Diario Contra Corriente, Colegio San José (San Bernardo)

La tradición familiar de mis padres comprende que todos los domingos, al tratarse de un día de descanso, tenemos que visitar algún recinto natural en el cual podamos andar en bicicleta, comer asado, dormir una siesta y hasta beber mate al atardecer. Gracias a ello, hemos disfrutado de variados espacios pero ninguno que genere tanta dualidad como el Parque Metropolitano Sur de San Bernardo, emplazado a los pies del Cerro Chena.

Su origen, data desde el 2002 cuando las  Fuerzas Armadas donan 38 hectáreas destinadas a un parque de uso público que inicia su construcción por el 2003 mediante la firma del convenio entre el Ejército de Chile y el Minvu.

Su presencia reviste una enorme dualidad dado que es actualmente  el parque urbano más grande, de mayor afluencia y mejor infraestructura que hay en la provincia del Maipo pero que, a la vez, genera perjuicios a la comunidad por culpa de la proliferación del comercio ambulante, aumento de delincuencia, atochamiento vehicular en sus vías de acceso, toneladas de basura y hasta  daños mediambientales junto con destrucción de zonas patrimoniales que están a sus alrededores como es el Pucará del Chena, sitio patrimonial. A mi mente se viene la frase de George Holland (profesor estadounidense de filosofía) que menciona que “cuando la calidad de vida cae para el medio ambiente, cae para el ser humano” dado que en vez de preocuparnos por el medio ambiente desarrollando políticas de cuidado, estamos provocando que nuestro pulmón comience a ahogarse por el descuido e involución que poseemos como sociedad.

En el año 2014 se lanzó el Concurso Cerros Isla, con el fin de aprovechar los cerros de la ciudad de Santiago, como espacio público. La propuesta ganadora fue la del Cerro Chena, pues se presentó como un ejemplo de cómo avanzar hacia ciudades más inclusivas equiparando las condiciones urbanas de la ciudad, al dotar de áreas verdes a sectores en los que hacen mucha falta sin olvidar la participación ciudadana encargada de promover la adhesión de la población al proyecto. Justamente es esa comunidad involucrada que hoy tiene al Parque metropolitano perdiendo inmunidad y a la espera de una inyección urgente de anticuerpos contra el descuido, poca cultura y codicia que habita en los seres humanos. Esta última adquiere gran sentido al recordar a Mahatma Gandhi (abogado y activista indio), junto a una de sus reflexiones en la cual menciona que «la Tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada ser humano, pero no la de su codicia».

La comunidad se ha involucrado a un nivel irracional y extremo, Thomas Fuller (1608-1661), historiador Inglés señaló que «nunca sabremos el valor del agua hasta que el pozo esté seco» y nosotros, los seres humanos, somos entes de reacción porque el egoísmo nos hace actuar cuando ya ocurre el desastre.

Al volver de mis pensamientos, veo a mis padres que guardan la nevera y recogen la basura mientras sigo inmortalizando el paisaje del parque con mi cámara y un sin fin de selfies.

 

 

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