Autora: Norma Coronado
Diario Ecos de la Tierra, Escuela Villa Jesús de Coelemu
Desde hace un tiempo las personas viven quejándose de que su mundo está muy contaminado, pero más que reclamar o lamentarse no realizan ninguna actividad para revertir la situación.
He sido testigo de que también hay mucha gente consciente del tema y trata de informar a los demás con publicaciones en redes sociales o hablando el tema con amigos o familiares. Sin embargo, creo que necesitamos mucho más.
En mi escuela se lleva a cabo una actividad sobre el medio ambiente cada año, se habla sobre temas diversos acerca del cuidado de nuestro planeta y las paredes se llenan de mensajes para hacernos conscientes del peligro en el que se encuentra nuestro hogar.
No sé realmente qué significa que la gente tenga conciencia. Nos enseñan siempre desde pequeños a respetar nuestro entorno y por muchas imágenes que nos impactan, parecemos estar esperando que cambie todo por sí solo. Nos alarman en los medios de comunicación con el aumento de la contaminación.
En mi comuna no es muy diferente, los camiones recolectores de basura hacen su trabajo, pero hay sectores donde no llegan por varias razones, lugares invisibles, calles olvidadas, playas o cerros.
De estos lugares se ocupan un grupo de jóvenes que se reúnen en sus tiempos libres no solo para conversar, sino para actuar. Van a lugares específicos y recogen la basura de otros, además de enviar mensajes a través de Facebook para que los coelemanos cuiden su comuna.
Son pequeñas acciones diarias las que nos permiten aportar con el medioambiente: llevándonos siempre nuestra basura, recogiendo la que no es nuestra, enseñándoles a los más pequeños con ejemplos concretos y organizando proyectos de reciclaje donde podamos volver a usar lo que creíamos que no servía.





















