Monumento Nacional se mantiene sobre los ríos Itata y Ñuble

Monumento Nacional se mantiene sobre los ríos Itata y Ñuble

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En 1939 se realiza la inauguración de este puente, que hoy se asocia al desarrollo vitivinícola del valle del Itata y en lo social, se reconoce como un espacio de identidad y pertenencia.

Autor: Sebastián Caro S.

Diario La voz de mi Tierra, Escuela Quinchamalí 

Con gran esfuerzo y alrededor de 9 años de trabajo a pulso de numerosos hombres de la zona, se construyó a comienzos del siglo XX el puente de Confluencia. Con una base de 521 metros de carpeta de madera y dos estribos de hormigón armado, ha permitido a lo largo de su historia que cientos de personas crucen a diario el río Ñuble.

Una estructura reconocida por los oriundos de esa región como el principal espacio de identidad y pertenencia, que ha soportado varios desastres naturales, pero que se mantiene gracias a la perseverancia de un grupo de personas que participó activamente en las gestiones para evitar su demolición.

Los inicios

Gonzalo  Urrejola  Unzueta, fue diputado, Senador y ministro de Obras Públicas, dedicado a la producción vitivinícola del fundo Cucha Cucha, con gran vocación de servicio público. Se destacó por ser un impulsor entusiasta en la construcción del tren que  partiría del puerto de Tomé, pasando por Confluencia, Chillán, Coihueco, Pinto y Recinto.

El Señor Urrejola  fue quien solicitó a ingenieros que realizarán estudios para la construcción de un largo puente de madera en Confluencia, con la finalidad de trasladar la producción  agrícola y vinícola a los mercados locales a través del tren  ya que se realizaba en una frágil balsa frente a su fundo, presentó un proyecto para que aprobaran el presupuesto,  hasta que consiguió la resolución presidencial ordenando su construcción, luego trabajó arduamente y luchó para que se realizará la obra, mientras él se desempeñaba como Senador por Talca, Linares y Maule.

No hay claridad de  su construcción, se piensa que fue en la década de 1910 y luego reparado en 1930.  Finalmente el año 1939 se concreta el  sueño  del Sr. Undurraga y se realiza la inauguración del Puente de Confluencia en donde él participa.

En su estructura cuenta con muros frontales y laterales y 26 cepas de cuatro tipos diferentes, la más antigua son de estructura tipo marco con dos pilares inclinados y viga cabezal. Característico del Puente Confluencia es su tablero de madera, cuyo ensanche es destinado a la detención de vehículos, apoyado sobre cuatro vigas metálicas. Otras cepas tienen cuatro pilares rectangulares de hormigón armado con viga cabezal,  y en los sectores de ensanche, las pilas son con seis pilares. Una cepa  tiene estructura metálica de tubos.

Su nombre obedece al hecho de que geográficamente se encuentra en la confluencia entre los ríos Itata y Ñuble. Además de favorecer a los mercados del sector, conectando a las localidades de difícil acceso y retiradas.

El riesgo de perder un Patrimonio

Se escuchaban muchos rumores de la construcción de un nuevo puente o la remodelación del puente existente, la crecida del río Ñuble el año 2006 fue muy grande y eso motivó a pedir con mayor fuerza que se reparara el puente o se construyera uno nuevo, relata Carmen R. Osses Yévenes, presidenta de la junta de vecinos de Confluencia y empresaria de transporte escolar de la localidad.

Se iniciaron estudios y transcurrió mucho tiempo  hasta que en enero de 2015, se convocó a una reunión con todas las autoridades,  representantes de agrupaciones y juntas de vecinos de los sectores de Portezuelo, Confluencia y alrededores  para dar a conocer y  analizar la construcción de un nuevo puente, esta reunión fue exitosa, en mayo del mismo año se pone la primera piedra y se da a conocer cuál será la ubicación. Uno de los presentes pregunta qué pasará con el puente antiguo? Y se informa que existe un ítem de recursos destinados a la demolición del puente.

Ante la amenaza de perderlo, los vecinos rechazaron de inmediato la noticia por lo que se organizaron para luchar por mantenerlo, lanzando una campaña “No a la demolición del Puente de Confluencia”, es así como cinco mujeres del sector lideradas por Carmen Osses, inician un trabajo de investigación para  conservarlo en su lugar, recurriendo a varios mecanismos de difusión.

“El Puente es nuestra historia, allí trabajaron nuestros antepasados, abuelos, padres y tíos, que a pulso se demoraron alrededor de 9 años en su construcción, no era justo perderlo”, afirma con emoción y energía Carmen Osses.

Cumpliendo un sueño

Pamela Conejeros, integrante de la Unidad de Patrimonio (UPA) de la Ilustre  Municipalidad de Chillán, relata como los pobladores de Confluencia y alrededores en su afán de lucha por mantener el puente se  ganaron  el apoyo de las autoridades locales como el de las municipalidades de Portezuelo y Chillán.

El equipo técnico de  UPA, fue el encargado de desarrollar el expediente de postulación del puente de Confluencia como monumento Nacional,  en conjunto con la Junta de vecinos de Confluencia y la Agrupación Cultural Puente Confluencia  mediante un  proceso  que  incluye  la elaboración, presentación y defensa  de éste. Esto tomó un periodo de seis meses aproximadamente,  y el nombramiento del Decreto un año.

En la presentación del expediente las autoridades y defensores emiten argumentos resaltando su valor histórico, social  y arquitectónico. Lo expuesto fue tan convincente que los 14 miembros del  consejo  de Monumentos Nacionales decidieron por unanimidad declarar al puente de madera de Confluencia Monumento Nacional reconociendo los siguientes valores:

El puente es parte del Sistema integral Histórico que conformaban el tren ramal entre Chillán y Tomé. Tiene un valor constructivo material, testigo y vestigio de los distintos sistemas de construcción que han tenido los puentes de Chile, es decir de pasar del metal, las carpetas de madera hasta lo que existe hoy los puentes de hormigón armado. El puente de Confluencia resume la historia de la construcción

Se  encuentra muy asociado al desarrollo vitivinícola del valle del Itata y en lo social, se reconoce como un espacio de identidad y pertenencia, ya que es la única construcción que les ha acompañado hasta el día de hoy.

“Siento una gran alegría y satisfacción porque este anhelo y decisión de que el Puente sea Monumento Nacional  nace de la comunidad, no surge de un equipo de expertos o equipo técnico, sino que nace de los vecinos y nosotros como equipo técnico de apoyo a ellos nos sentimos muy contento de que se haya logrado” afirma Pamela Conejeros.

Único y especial sigue firme y majestuoso

Es el puente de madera más largo de Chile y de Sudamérica, hoy sigue siendo uno de los más antiguos en su tipo, manteniendo hasta la fecha sus estructuras originales, acompañando muy silencioso el avance del sector y el trabajo familiar del Valle del Itata. También permite el desarrollo turístico, especialmente los fines de semana y también un apoyo en la labor de las alfareras, quienes visitan el puente aprovechan de recorrer y conocer todas las bellezas de la localidad, además el desarrollo agrícola y forestal también se ve beneficiado.

Tiene un rol clave en el ecosistema porque es una zona para las especies acuáticas, la diversidad de las aves es relativamente abundante, y en el país se conoce muy poco de la diversidad en las comunidades de aves y su dinámica en los ríos.

En este afluente  con  características especiales, según un estudio realizado entre los años 2006 y 2010 se encontró 71 especies de aves acuáticas, lo que representa un 54% de las aves acuáticas nacionales. Estas especies en su mayoría se clasifican como especies residentes (77%), el 20% de ellas son visitantes y como especies esporádicas el 3%.

Por esto  quienes iniciaron la campaña para la permanencia del puente en el año 2015 pueden decir con orgullo que sus anhelos han culminado de la mejor forma con la declaración del puente como Monumento Histórico en la categoría de Monumento Nacional.

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