Algunas de las áreas que trabaja esta terapia son el desarrollo sensorial, el contacto físico, el desarrollo social y la motricidad.
Autoras: Valentina Fuentealba y Norma Coronado
Diario Ecos de la Tierra, Escuela Villa Jesús de Coelemu
La hipoterapia ha sido replicada en diversos puntos del país. Sus beneficios y resultados exitosos han sido motivación para que especialistas de todas las áreas la implementaran en comunas como Coelemu, donde niños del curso especial de la Escuela Villa Jesús de Coelemu tienen la posibilidad de asistir y mejorar en muchos aspectos.
El establecimiento municipal fue pionero en la comuna en instaurar esta terapia como una innovadora forma de generar un espacio para muchos casos de niños con capacidades diferentes. Cabalgando, alimentándolos e interactuando con caballos, la Hipoterapia consiste en desarrollar distintas actividades que los ayudan a superar sus dificultades motoras y físicas.
Anaís Fuentealba de nueve años, alumna de un curso especial, quien presenta una discapacidad intelectual moderada y una cardiopatía congénita, asiste semanalmente junto a sus compañeros Javier y Martín, al sector Hernán Brañas acompañados por uno de sus kinesiólogos y una educadora diferencial.
Beneficios de la Hipoterapia
Felipe Contreras, es el kinesiólogo encargado que guía el proceso de la Hipoterapia con los niños de la escuela. Durante el año pasado decidió hacerse partícipe del proyecto que se llevaría a cabo en Coelemu y se comprometió con lo que para él es una ayuda y apoyo fundamental en la vida de muchos niños que debe atender.
Para el especialista, la Hipoterapia se diferencia de la Equinoterapia porque la primera tiene para él un enfoque rehabilitador. De sus conocimientos sobre el tema destaca la importancia que tienen los principios de esta terapia relacionados con la trasmisión del talón y los impulsos rítmicos que genera el caballo en los niños.
Contreras contó a Ecos de la Tierra que “los principales beneficios que aporta esta terapia a los alumnos apuntan a la parte sensorial, el contacto físico, el desarrollo social y la motricidad, ya que los chicos tienen dificultades para desplazarse, para moverse o tienen problemas a nivel muscular, los cuales, siendo muy bajos, aumentan con los movimientos que el caballo hace y así pueda mejorarse la postura”.
La mirada de los niños y su educadora
La alumna Fuentealba confesó que le gusta asistir a Hipoterapia porque podía andar a caballo y realizar actividades como jugar a la pelota y a las láminas sobre el animal. Además, dijo sentirse segura por estar acompañada de su kinesiólogo y sus amigos.
Al respecto, su madre, Roxana Montecinos de 38 años, opinó que esta alternativa para su hija “ha sido un gran avance, un alivio, aprenden mucho, pierden el miedo y les genera confianza”.
Por otra parte, Alejandra Aravena de 28 años, psicopedagoga a cargo de los niños del curso especial de la escuela, aseguró a Ecos de la tierra que la Hipoterapia es “una oportunidad muy importante, es un área que no se había visto en la comuna y que hay que seguir potenciando para el desarrollo físico, social y emocional de los niños”.
La educadora diferencial, además, dijo que pretende seguir perfeccionándose porque desea continuar potenciando de una mejor manera las habilidades de sus alumnos y así lograr que puedan ser personas adultas que se puedan manejar con valores, principios y un desarrollo óptimo de su calidad de vida. Por ello, siente que su profesión le otorga las herramientas para complementar la educación con todas las áreas que sus alumnos necesitan mejorar.





















