De la mente del entusiasta astrónomo, Juan Campino, llega la innovadora idea de un entorno amigable y divertido donde niños y adultos podrán disfrutar de la magia de las ciencias a través de increíbles juegos.
Autora: Jacinta Villagra
Diario La Quinta Verdad. Liceo Gabriela Mistral de Llolleo
Entre campos, árboles y a pasos del mar se encuentra ubicado, en pleno corazón de la comuna de Santo Domingo, un espacio destinado al aprender haciendo y descubrir el apasionante mundo de la investigación científica. Se trata del poco conocido Parque de la Ciencia, iniciativa del filántropo, ingeniero civil y entusiasta astrónomo Juan Campino.
El sueño de este hombre de ciencias nació hace muchos años cuando él vivía en Estados Unidos, donde se cuestionó el por qué en Chile no existía una educación vividencial, donde los niños, niñas y adolescentes aprendieran haciendo a través de métodos divertidos y didácticos, y tomaran conciencia de que son el futuro.
El Parque de la Ciencia se encuentra abierto de lunes a viernes, desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde, teniendo una entrada ilimitada y absolutamente gratuita, lo que permite ir a echar un vistazo sin dificultades. Junto a ello existen diversos talleres, dictados por profesionales del área científica y personal del recinto; los que no tienen costo para sus interesados, quienes solo deben inscribirse previamente.
El parque abarca distintas áreas, entre las que están, la astronomía, la robótica, distintos tipos de energía, como la eólica, solar e hidráulica, y la ecología. Además, dispone de diversos recursos y proyectos que día a día son expuestos a la comunidad, algunos de los trabajos más llamativos son el observatorio, los paneles solares, el nuevo toldo y los distintos robots que ayudantes del recinto construyen. Igualmente tienen la idea futura de construir laboratorios de física, química y biología de última generación, para permitir a los interesados realizar importantes descubrimientos e investigaciones.
“El Parque está abierto a toda la comunidad, con el fin de crear un ambiente cálido y educativo. Ahora estamos tratando de construir un auditorio para el mejor desarrollo de las actividades. Considero que las cosas han ido bastante bien y en alto progreso, de pasar a tener una visita al mes, actualmente tenemos cuatro semanales, y ahora en unos días se realizará un encuentro con personas que deseen ser parte de este proyecto o que busquen aprender sobre este mundo, a pesar de que no sean unos niños, ya que no solo estamos abiertos para público infantil, sino, que también para todo adulto que necesite ayuda”, informó Laura Saavedra Mendoza, coordinadora del Parque de la Ciencia.
El parque con el fin de motivar a los niños, adolescentes y adultos, inició, en sus comienzos, un proyecto en busca de jóvenes capaces e interesados por las ciencias, para administrar y ser la cara visible del lugar. Se recorrieron diversos colegios de la zona, en donde los niños eran seleccionados a través de diversas pruebas donde demostraban sus capacidades. Actualmente, al ingresar al recinto, puedes observar una serie de personas jóvenes, con el uniforme oficial del lugar, haciendo los recorridos, explicando a la perfección los proyectos.
Talleres
Un aspecto llamativo de este lugar es, que cada verano e invierno, se inician una serie de talleres entre los que se encuentran robótica, cinematografía, arte con papel, magia, manualidades, y distintas charlas, dirigidas por Campino, sobre diversos temas, uno de los más llamativos, astronomía. Cada una de estas actividades son llevadas a cabo para incentivar con mayor fuerza a las personas a ver más allá de un computador, permitiéndoles salir de sus hogares y dirigirse a un entorno libre y educativo.
Desde su apertura este sector se ha hecho bastante popular entre los colegios, hasta tal punto, que gran parte de los paseos pedagógicos son realizados allí, los docentes consideran que este recinto es el más adecuado dentro de la provincia de San Antonio, para que los niños y niñas no vean las ciencias como un enemigo.
“El Parque es adecuado para los alumnos porque cuenta con los elementos necesarios para interesar a los niños en la investigación. Además, cuenta con un gran taller de robótica el cual ayuda e incentiva a los jóvenes a aprender”, señaló Miguel Soto, profesor de robótica del Colegio Gabriela Mistral.
“Considero que el Parque es un lugar divertido, donde niños y adultos pueden aprender sobre las ciencias a través de actividades didácticas que mantienen a todos concentrados”, comentó la docente de educación física María Inés Ortiz, del Liceo Santa Teresita de Llolleo.
Los estudiantes que visitan el Parque de la Ciencia no difieren mucho de las opiniones de los docentes, en su mayoría quedan maravillados con las instalaciones del recinto, deseando poder volver en alguna otra oportunidad.
“El Parque es un lugar increíble donde puedo aprender y divertirme a la vez. Creo que una de las cosas que más me gustaron fue el observatorio, ya que pude ver Júpiter”, opinó Alessia Montuschi, estudiante de octavo básico del Liceo Gabriela Mistral.
“Lo pasé súper, justó estaban cocinando en los paneles y me moría por comer todo, pero luego se me pasó el hambre jugando y escuchando lo que me decían sobre el remolino de agua, sinceramente, encuentro que aprendí mucho de esta visita y espero volver pronto”, declaró Catalina Farías, alumna de sexto básico del Colegio Country School.
Donde el sueño del principito al fin se cumplió
La astronomía es un área llamativa que a muchos les parece interesante, pero tiene muchos contra: no está al alcance de todos, no siempre todos logran ver las estrellas en una zona costera, donde la brisa marina dificulta ver los cielos despejados, la cercanía con las luces de la ciudad, entre otras.
Sin embargo, en el Parque de las Ciencias, los sueños de grandes y chicos de quienes el cielo es su pasión se hacen realidad. Gracias a la increíble actitud y motivación de Juan Campino, que en medio de las instalaciones levantó un pequeño observatorio, el cual permite a todas las personas de la zona ir a echar un vistazo a constelaciones, planetas y estrellas, acompañando en su viaje al mítico personaje de libro: el Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.
“El observatorio es un espacio para viajar más allá de las estrellas, quien no se acuerda del Principito y sus aventuras por el espacio, de niño soñaba con poder ver cada uno de los sitios que él visitaba, por eso creé este lugar, para invitar a grandes y chicos a viajar por las estrellas”, relató con nostalgia Juan Campino.
Quienes quieran visitar el observatorio y ver las estrellas durante la noche se pueden contactar con Campino a través de Facebook del Parque de la Ciencia de Santo Domingo y reservar una hora.





















