Autora: Catalina Soto
Diario Mata o te Poki Ma’ara, Colegio San Sebatián de Akivi, Rapa Nui.
Los tatuajes polinésicos antiguamente eran códigos, creencias y hábitos, aunque cada clan lo utilizaba con fines diferentes, para los polinesios, los tatuajes son un modo de vida.
Diariamente vemos personas tatuadas que, muchas veces, no saben qué o por qué se tatuaron, y yo me pregunto ¿Será por moda?
El tatuaje no se trata solamente de arte corporal, tampoco decoración, sino que indican muchísimas cosas, desde la historia de la familia a la que uno pertenece hasta su clan social o sus creencias espirituales. Por ejemplo Maui, personaje de la película Moana, por cada victoria que él tenía, le salía un tatuaje diferente que significaba su victoria.
En la cultura polinésica, cuando sacaban un pescado grande se lo tatuaban en su cuerpo porque era una historia y una victoria para ellos.
En algunos clanes, los tatuados de cuerpo entero eran considerados valientes y hasta guapos, ya que hacerse un tatuaje antiguamente era muy doloroso a diferencia de ahora, que se cuenta con nuevas tecnologías que realizan un trabajo mucho más rápido y menos doloroso.
Todos los días veo muchos diseños distintos de tatuajes polinésicos, sin embargo, los dos más populares y también los de mayor tradición son los estilos Etua y Enata.
El tatuaje Etua tiene connotaciones muy religiosas y espirituales, asociado con símbolos mágicos y la protección de los dioses.
Por su parte el tatuaje Enata es el que identifica el estatus social del portador, indicando las raíces de su familia, su ocupación, isla de origen y posición de la tribu.
Las mujeres también se tatuaban. Empezaban a tatuarse a los 12 años y lo habitual era hacerlo en la mano derecha. En ese momento las mujeres comienzan a cocinar y participar en el ungimiento de los muertos. Es habitual, acá en a isla, ver mujeres que llevan esas marcas.
Los tatuajes de las mujeres no eran tan extensos como los de los hombres, se limitaban a las manos, los brazos, los pies, las orejas y los labios. Si eran mujeres de alto rango, se podían tatuar los muslos y las nalgas.
En cuanto a los hombres, los más fuertes tenían tatuajes sobre los hombros o en la espalda completa. Los guerreros o cazadores tenían tatuajes triviales sobre el pecho.
El tatuaje en la polinesia tiene una función más bien ritual y de rango, mientras que en el mundo maorí, es muy importante la simetría de los patrones para distribuir igualmente la fuerza fijada en las líneas del dibujo.
Cuando una persona está pasando por un momento difícil en su vida, se dice que tener un tatuaje polinesio puede darle fuerza. O bien, al terminar de haber pasado por una situación complicada como puede ser la pérdida de un ser querido o la lucha contra una enfermedad, este tipo de tatuajes da un fin a una etapa.
Con el tiempo, esta tradición cultural va cambiando el tatuaje y su técnica, se ha superado bastante, ha evolucionando a través de los años, tanto en su elaboración como en su significado.
Estos cambios se ven también en el campo laboral, donde es muy común ver trabajadores de distintas áreas profesionales que se atreven a lucir tatuajes visibles.
En Rapa Nui es muy común ver doctores o profesores, que tienen tatuajes y no interfieren en su desarrollo profesional. No hay discriminación alguna.
Todos los tatuajes guardan un significado para quien los lleva, muestra el tipos de persona que eres, por lo que no hay que tomárselo tan a la ligera, ya que estará en tu cuerpo de por vida. Si te identificas con algo investiga sobre ello y cuando estés completamente seguro hazlo.
Los invito a admirar y ser parte de la cultura del tatuaje que, sin duda, nos deja marcas.


















