Por: Amanda Villaseca Cárdenas
Diario Maipú en Cordeles, Colegio Alicante (Maipú)
Al escuchar la palabra “meme” probablemente se nos vengan a la mente mil imágenes con frases graciosas e incluso célebres, aunque, esta palabra no es reconocida aún por la Real Academia Española, la palabra tiene su raíz del griego mímesis ‘lo que es imitado’ y hace referencia a comportamientos que se extienden culturalmente entre las personas.
Para muchos el meme sería el nuevo lenguaje millennial, pero entre los jóvenes, podemos categorizarlo incluso como una nueva tendencia cultural, la cual ha causado un gran impacto en nuestra sociedad, pero sabemos realmente ¿cuál es la relevancia que tienen como medio de expresión viral?
La plataforma que más utiliza este recurso es Instagram, siendo una herramienta fundamental para la comunicación de los jóvenes, pues transmite información constantemente. En mi caso, por ejemplo, cuando ocurre un hecho importante a nivel global, mis redes sociales se inundan con memes de manera inmediata tratando el tema, por lo que termino enterándome por esta vía, en vez de conocer la información a través de un medio oficial.
Además, permite conectar el pensamiento y la ideología entre las personas, sin siquiera conocerse surge de manera automática ante cualquier situación que se presente, favoreciendo a la expresión social y difusión instantánea de miles de receptores a la vez, convirtiéndose en una nueva forma de comunicación que ha llegado para quedarse.
Un meme no tiene un formato concreto, puede ser una frase, una imagen o un video viral, generalmente sacados de contexto, como una noticia, un comportamiento humano o un acontecimiento en específico.
Pienso que reflejan parte de nuestra idiosincrasia como país, utilizando la ironía, que como sociedad claramente nos define, teniendo la capacidad de transmitir información de todo tipo, con una imagen, pocas palabras y la creatividad tan típica chilena.
La mayor parte del tiempo, los utilizamos para que los momentos de tensión que puedan existir a nivel país se tomen con gracia y humor. Según el sitio web, Internet Live Stats se crean alrededor de 150 millones de post por día de manera online.
Pero nos encontramos con el humor convertido en sátira constante para subsanar heridas que tenemos a nivel país, el juego de la expresión oculta que vislumbra descontento, preocupación, sensibilidad, que considero importantes de destacar, como, por ejemplo, una catástrofe, un fracaso político o alguna injusticia social.
Por eso, en una conversación frente a cualquier suceso, socializamos con nuestros amigos preguntando si vieron el meme que salió al respecto, dando pie a suavizar una discusión, ridiculizar una situación seria o sentirnos cada vez más humanos con algo tan cercano como nuestra cotidianidad.
El meme surge en nuestro día a día con el afán de unir, de superar, pudiendo emerger de cualquier situación compleja con una sonrisa a cuestas porque ante las dificultades y la adversidad solo hay dos opciones: reír o llorar.





















