Por: Anyta Arriagada Vergara
Diario: La voz del trueno, Colegio Adventista Maranata (Talca).
El registro social de hogares (RSH) es una base de datos que se forma con los antecedentes de las personas y las viviendas que solicitaron su integración.
Al recibir beneficios de parte del estado, en la ficha de protección social actualmente llamada registro social de hogares, existen personas que ocultan o reemplazan cierta información con datos falsos, con el fin de lucrarse y como consecuencia quitan estas bonificaciones a personas que realmente lo necesitan, y si bien muchos los obtienen, un porcentaje mayor no es considerado.
Para ser parte del RSH se requiere un formulario que se genera al momento de pedir la solicitud. Esta puede ser pedida vía internet o requerir que un funcionario del departamento social del municipio directamente asista a su domicilio. En el primer caso se crea un cuestionario en el sitio web del registro social, donde se necesitan ciertos datos importantes de la persona.
Tratando de comprender a aquellos individuos que realizan estas acciones, me cuestiono ¿Por qué hacen esto? ¿Por inseguridad? ¿Por miedo a no ser aceptados? O simplemente ¿Por una ganancia propia? ¿Será, que piensan que merecen más que otros y se creen mejor que aquellas personas vulnerables? Porque, al fin y al cabo, sea cual sea su intención cada uno de ellos desea ganar algo, obtener un beneficio para sí mismo. Pero, ¿A costa de qué? ¿Su propio bien?
Un claro ejemplo de esto, es lo que sucedió cuando el gobierno obsequió notebooks a ciertos alumnos para facilitar su aprendizaje. Fui testigo de cómo, en ese año muchos de mis compañeros que realmente lo necesitaban, incluyéndome, no fuimos beneficiados aun cuando lo mereciéramos, ya sea por nuestro tramo social o rendimiento académico.
Es injusto que tanto ciudadanos como funcionarios públicos engañen al sistema y sean tan inconsecuentes. Las instituciones debieran respaldar los datos o verificarlos para estar cien por ciento seguros.
Sinceramente las fichas otorgadas por internet, nos ayudan a que los trámites sean más accesibles de obtener, pero por el otro lado es mucho más inseguro, debido a que, no se respaldan de una manera adecuada.
No quiero decir con esto que el Estado tenga la culpa, sino que se debería reforzar la veracidad de los antecedentes reunidos de manera no segura. Necesitamos que cada sujeto sea consciente del perjuicio que causa indirectamente a otro ser tan solo por querer adquirir un bien propio a costa de algo tan inmoral como la mentira.
¿Deberíamos tomar conciencia? O seguir mintiendo, pero solo cuando nos conviene. ¿Este tipo de acciones tiene justificación? pues yo no lo creo, estas conductas son reprochables ya que debemos estar conscientes que la falsificación de datos en este o cualquier caso, es un delito y se puede perder mucho más de lo que se desea obtener.





















