Por Manuel Morales Leiva
Diario El Rigobertiano, Liceo Doctor Rigoberto Iglesias Bastías de Lebu.
El trap es un género musical muy popular en un sector de la juventud chilena. Por ejemplo, una encuesta (a viva voz) aplicada a un curso de mi liceo muestra que dos tercios de sus alumnos conocen y escuchan regularmente esta música. También, reconocen un grado de vulgaridad en las letras de las canciones.
Además, la mayoría describe al trap como un tipo de reggaetón. Sin embargo, si encontrábamos que este último era algo complejo, el trap tiene peor reputación y existen algunas diferencias entre los dos estilos musicales.
Según el sitio web bbcmundo.com, el trap surgió en el sur de Estados Unidos a inicios de los 90 cuando comenzó a hacerse popular, sobre todo entre raperos aficionados al hip hop en ciudades como Atlanta. Luego, comenzaron a apropiarse de las letras cantantes puertorriqueños y empezaron a explotar el género.
Actualmente, entre los principales exponentes podemos mencionar a Bad Bunny, Bryant Myers y Anuel. Tres artistas que, aunque son reconocidos, evito los lugares donde son escuchados, porque definitivamente el trap no es mi estilo.
Siguiendo con las diferencias entre el trap y reggaetón, el sitio esquire.com señala que las letras del reggaetón (a pesar de que en sus orígenes eran más descaradas) ahora han caído en temas como el amor o el despecho.
Por su parte, las letras del trap tratan temas menos aceptados por la sociedad, donde abunda la referencia al uso de drogas, el acto sexual y el crimen.
Pero la diferencia entre el trap y el reggaetón queda en evidencia al ver sus videos musicales. Mientras que en los videos de reggaetón, muestran los lujos de un cantante de este género (auto, mansión y la compañía de mujeres jóvenes), los videos de trap muestran el ambiente urbano de un nivel socioeconómico bajo donde es posible encontrar el uso de armas, drogas o prostitución.
Además, y como si fuera poco, se le acusa de fomentar este tipo de conductas que difunde en sus letras.
Tal vez, se trate de otro aspecto a considerar, ya que, según un estudio del profesor Virgil Griffith (desarrollador de software), la música puede afectar gran parte de tu comportamiento intelectual.
Personalmente, tengo algunas reflexiones sobre el trap. La primera es que su mala fama está justificada tanto es sus letras como en sus videos.
También creo que el tipo de música que uno escuche influirá en la conducta que uno tenga en su vida diaria, por lo menos en el corto plazo. Por eso, creo que exponer a los niños a este tipo de música es un error. Sin embargo, en los hogares donde se escucha trap, recomendaría que a los niños no se les limite a escuchar solo este tipo de música.
Finalmente, hay que reconocer que el trap llegó para quedarse un buen tiempo en un sector de la juventud.
También creo que todos tenemos derecho a escuchar el tipo de música que nos plazca. Sin embargo, el día que los aficionados al trap escuchen su música de manera privada, seré muy feliz.





















