Señor Director:
Vivimos en un mundo lleno de estereotipos, cuerpos perfectos y apariencias, haciéndonos creer que es el correcto, un mundo idealizado, donde nos encontramos condicionados a las respuestas del ¿cómo me veo? o el ¿qué dirán?
Un daño provocado en su mayoría por un sistema mercantilista donde carteles, comerciales y moda nos muestran mujeres esbeltas, hombres fornidos, familias perfectas y cánones “normales” donde solo quien calce a la medida tiene segura la admiración.
El condicionamiento social va relacionado directamente con la forma que manejamos nuestra autoestima, un reciente estudio de la marca Dove apunta a que el 36% de las mujeres de entre 11 y 20 años ya sienten complejos hacia su cuerpo y se avergüenzan de algunas zonas propias.
Como adolescente hago un llamado a la sociedad, debemos detener la mirada que critica, y la superficialidad. Ayudémonos entre nosotros, eduquemos las emociones, construyamos en conjunto el autoestima que nos han pisoteado.
Marthina Ascencio Velásquez




















