La capitana del equipo de rugby de la Universidad de Concepción, de 26 años y oriunda de Coelemu, ha superado algunos obstáculos para alcanzar diversos logros y reconocimientos deportivos.
Autoras: Mara Muñoz, Norma Coronado, Carla Tapia, Yasna Concha y Krishna Contreras.
Diario La Voz del Itata, Escuela Villa Jesus de Coelemu.
La mujer está en el centro de la contingencia nacional y masivas manifestaciones han abierto espacios para visibilizar las necesidades de avanzar en igualdad de derechos, en lo político, económico, educacional y deportivo.
Judith Torres Bravo, primera de tres hermanos, hija de Marcelo Torres y Rosa Bravo, nace en Coelemu en 1993. Es la capitana del equipo de rugby de la Universidad de Concepción, y ha sido la única seleccionada nacional femenina de la comuna. Actualmente cursa un diplomado en Gestión Deportiva y se prepara para los Juegos Panamericanos de 2023. Hoy forma parte de las mujeres que marcan tendencia y abren caminos de igualdad.
En la cancha del club Bellavista, en pleno entrenamiento en el lugar más hermoso y tranquilo de Concepción, Judith recibe al equipo del diario La Voz del Itata, con gran amabilidad, abriendo su corazón y sus sueños.
Con 26 años, grandes logros acompañan su carrera. Ha sido mejor jugadora de torneo, mejor deportista de Ñuble y de Coelemu, también ha recibido reconocimientos como deportista destacada por el Ministerio del Deporte y el Instituto Nacional del Deporte.
Estos resultados no han estado exentos de complejas decisiones. No contar con respaldo familiar en los inicios, dejar una carrera profesional tradicional y buscar financiamiento para este deporte, son algunas de las dificultades que ha superado.
“Cuando me rompí la clavícula mi sueño se cayó al piso, pero me levanté y me esforcé por dos años para recuperarme y luchar por el puesto que quería en el equipo. Incluso una compañera logró mi sueño antes que yo y eso de primera me entristeció, pero me ayudó a trabajar además de mi físico, mi paciencia y la voluntad en el deporte. Seguí trabajando y un año más tarde fui llamada por el entrenador para ser seleccionada nacional de rugby. Mi sueño se había logrado, saltando muchos obstáculos el logro fue una gran alegría para mi vida”, comenta con emoción la deportista.
El Ambiente familiar y escolar
¿Quiénes conforman tu núcleo familiar?
Mi familia está muy presente, mis padres y mis hermanos Katherine y Marcelo. También tengo el apoyo de mi novio David Espinoza, biólogo y pilar fundamental en lo personal y deportivo.
Judith suspira, toma pausa para hablar de sus padres ante la presencia de la emoción. Considera que han sido pilares fundamentales en su crecimiento como individuo, entregando lo necesario para poder perseguir sus sueños y luchar por ellos.
¿Cómo reaccionó tu familia, ante la decisión de ser deportista de alto rendimiento?
Yo siempre quise jugar rugby y sabía que lo haría como fuese. Jugué fútbol, pero lo mío era el rugby. Tuve que mentir a mis padres, les dije mamá, papá voy a hacer un taller en tal parte y las cosas no eran así. Quería aprender a jugar este deporte porque lo había visto en televisión y llamó mi atención. Así el 2012 empecé a jugar, al inicio mi familia no me apoyó, tuve que demostrarles que era más que un pasatiempo y así comenzaron a ceder. Hoy puedo decir que me apoyan al 100%.
¿Qué recuerdos tienes de tu vida escolar?
De mi etapa escolar los recuerdos son los mejores, jugué mucho, las clases con el profesor Branco eran las mejores, aunque lo único que no me gustaba era bailar cueca, no me gustaba porque me daba vergüenza. Pero extraño hoy las lecturas, escribir, mis compañeros de juegos y los lazos que se hacían con el otro curso, se pasaba bien.
El deporte es mi vida “la actitud lo es todo”
La entusiasta joven enfrenta la vida de manera positiva y siempre apoya a los más jóvenes a mantener la actitud para seguir sus sueños. También demuestra gran humildad al reconocer que el deporte le ha ayudado a aprender grandes lecciones.
“Si tu genio es corto perdiste, porque acá recibirás golpes, te vas a refregar en el suelo, muchas veces vas a comer pasto y si tu carácter no te acompaña no vas a aguantar nada, tirarás la camiseta lejos, te irás enojada y eso será un problema para el equipo”, expresa Judith.
¿Qué es lo que más te llamó la atención del Rugby?
Primero que todo, el contacto, el rugby es un deporte de contacto, donde vas a recibir golpes y tendrás que dar golpes, pero todo de manera técnica y en buena forma. Llamó mi atención la acción dentro de la cancha, tienes que correr, ser ágil, con habilidades en pies y manos, debes ser astuto ya que debes engañar al rival, tener personalidad y actitud frente a tu contrincante, “la actitud lo es todo”. Si tu actitud es más fuerte que la de tu rival, ya ganaste.
¿Cuáles son los valores que promueve el rugby y que has tenido que reaprender?
Todos los valores que puedas imaginar, la humildad, respeto, perseverancia, amistad, son necesarios para conformar un equipo, si no los tienes debes formarlos para que tengamos una misma meta y todas trabajemos por ello.
Has sido premiada en varias oportunidades ¿cómo has recibido estos reconocimientos?
Los premios y reconocimientos se ganan en equipo, nuestro equipo estaba comprometido y por ello obtuvimos la copa de oro y plata. Sin duda los premios se reciben con humildad, pero son reflejo de un trabajo arduo realizado de forma colectiva y personal. He obtenido numerosos premios y en varias ocasiones he ganado a muchos hombres con más experiencia.
Cuando empecé en el año 2012 veía por Facebook a las jugadoras que eran seleccionadas y me repetí que estaría ahí, yo quiero estar ahí.
Aunque mi primera concentración como seleccionada nacional fue dura, nos tocó en Vilcún, cerca de Temuco. Fueron los días más horribles de una semana intensa, lluvia torrencial, inundación, mucho entrenamiento en una cancha de pasto sintético, duchas con agua súper fría. Pero ahí estaba cumpliendo mi sueño, haciendo lo que yo había decidido para mí.
¿Hay apoyo en la vida del deportista?
Con las chicas somos amigas, a lo mejor ahora están un poco enojadas conmigo porque tuve que tomar un receso este año, en un espacio que hay mucha competencia. Yo tomé la decisión de estudiar y fue difícil, dejar de ser capitana para poder pensar en el futuro más allá de la competencia. Es solo momentáneo, pero no por eso menos doloroso para mí y para el equipo, pero como siempre me proyecto, debo pensar en el futuro.
El financiamiento de una carrera deportiva es un gran problema, el deporte es mi vida “hace que mi piel se erice” pero he tenido que realizar esfuerzos para poder financiarme. Me las he rebuscado, trabajo en la escuelita del rugby, monitora de electro fitness en una clínica estética y para tener ingresos extra realizo labores de aseo. Yo siempre digo que juego a ser deportista, en Chile no dan un peso, lo que necesitas sale de tu bolsillo. Yo dejé varias oportunidades de trabajo en escuelas para perseguir mi sueño de ser deportista.
Judith es titulada de pedagogía en Educación física, sin embargo, esta profesión no es compatible con su carrera deportiva. El cumplimiento de horarios no permite la asistencia a torneos, así como el desarrollar entrenamientos exigentes que preparan para el exigente rugby.
Rol en la sociedad
¿Qué rol cumples en la sociedad?
Cuando pienso en sociedad pienso en Coelemu, es relevante que a través de lo realizado puedo mostrar a las chicas que sí se puede, cuando hay un sueño claro por lograr e ir cumpliendo metas, eso te llena de satisfacción y fortalece tu confianza para enfrentar el mundo. Las mujeres podemos lograr lo que nos proponemos, ser deportistas como yo o como una profesional en un área, pero avanzar hasta conseguirlo. Yo decidí ser deportista y lo logré. Además de abrir el deporte y la importancia que tiene a nuestra comunidad, no solamente como una afición sino en la profesionalización.
¿Qué proyectos tienes en un futuro próximo?
Yo ya estoy en el futuro, estoy trabajando en eso. Mi proyecto más cercano cumplido era ser seleccionada nacional y competir por Chile. Ahora hice un receso, así podré fomentar este deporte y extender mi carrera. Lo siguiente es estudiar psicología deportiva y estar en los Juegos Panamericanos 2023. Ahí nos veremos.


















