Inclusión: Una deuda pendiente de la Reforma Educacional

Inclusión: Una deuda pendiente de la Reforma Educacional

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Autora: María Paz Aguirre Núñez
Diario: El idopiano, colegio IDOP (Santiago, Chile)

Tengo un hermano con necesidades educativas especiales, específicamente Trastorno del Espectro Autista (TEA). Cuando él nació, fue una alegría para todos. Pasamos por muchos especialistas para saber qué le ocurría, por qué no se desarrollada como los otros niños. Un médico dijo que era “malcriado” solamente.  No ha sido fácil para él y para nosotros, como familia,  encontrar un colegio adecuado, inclusivo,  que responda a  todas las necesidades que  requiere.

Ha sido un camino largo y con muchas desilusiones,  ya que en  todos los colegios  y jardines por los que él ha pasado,  la inclusión, que tanto se anhela, no ha sido encontrada.

Mi hermano ha sido vulnerado en sus derechos,  hasta llegar al maltrato físico, ya que algunas “tías” o “profesoras”, que se suponen capacitadas para atenderlo,  no estaban preparadas para el manejo de niños con necesidades educativas especiales y recurrían a lo más básico, el castigo, u otro recurso no pedagógica para manejarlo.

¿Pero, qué entendemos por inclusión? De acuerdo a diversos estudios, tal como se expone en el “Análisis de la implementación de los programas de integración escolar (PIE) en establecimientos que han incorporado estudiantes con necesidades educativas especiales transitorias (NEET)” del Centro de Innovación en Educación Fundación Chile, (julio 2013) la inclusión significa hacer efectivo el derecho a la educación, la participación y la igualdad de oportunidades para todos los niños, niñas, jóvenes y adultos prestando especial atención aquellos que viven en situaciones de vulnerabilidad o sufren  cualquier tipo de discriminación. Sin embargo con el sistema actual, el logro de una inclusión como la que se describe es sólo una fantasía.

Para hacer efectiva la inclusión, y no sólo la integración, pues son dos conceptos distintos, las escuelas deben realizar procesos de verdadera transformación en la lógica de sus prácticas para poder responder a las reales necesidades de sus estudiantes con NEE. Estos niños, niñas y jóvenes son quienes deberían recibir una mayor cantidad de recursos y atención de parte del sistema educativo

Una real inclusión es mucho más que permitir el acceso a la educación, significa otorgar  las oportunidades para que todos puedan generar su máximo aprendizaje y desarrollar sus potencialidades, con calidad e igualdad

Para que un colegio sea inclusivo deben partir por tener profesores y profesoras capacitados/as, para recibir y atender a un estudiante con necesidades especiales. No basta con el cariño y la buena voluntad que los docentes puedan tener si no cuentan con las herramientas adecuadas.

Hoy en día  las universidades no los capacitan para favorecer el desarrollo de estos niños. Tampoco los colegios cuentan con las herramientas necesarias para favorecer la inclusión: la cantidad de estudiantes es excesiva, el currículum extenso, la infraestructura inadecuada, etc.

Es por eso que considero que la “inclusión” es una palabra que queda sólo en el papel pero en la práctica no existe, es una deuda pendiente de la actual Reforma Educacional.

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