Desde la aprobación del matrimonio homosexual, la controversia sobre la adopción homoparental ha aumentado considerablemente, más ahora con la aprobación del Sename para que una pareja del mismo sexo pueda adoptar a una menor.
El principal hecho que ha llevado a la disputa se generó en Santiago, donde Cristina Poblete, psicóloga, presentó una solicitud de adopción, manifestando abiertamente su relación con Catalina Franco, kinesióloga; siendo declaradas idóneas para la adopción de una menor, a quien llamarán Paloma. La pareja, al momento de presentar la postulación, llevaban una relación de doce años.
Mucho se ha hablado del tema, con argumentos variados, inclinados a una visión mayormente conservadora, la gran parte de estos basados en antiguos prejuicios sociales y culturales, que pueden ser fácilmente rebatidos con simple sentido común.
Entre los argumentos más comunes se esgrime que un niño criado por una pareja del mismo sexo perturbaría las mentes inocentes de los pequeños, haciéndole pensar que esto es normal, incluso, llegando a demostrar tales preferencias sexuales. Para esto hay dos simples rebates, el primero refiriéndose a los niños criados por estas parejas serán homosexuales igualmente. No hay estudios que demuestren tal hecho, y de todas formas, si se piensa bien, la pareja homosexual fue criada por padres heterosexuales y aún así presentaron dichas inclinaciones.
La segunda es, que en el caso que el niño presente estas preferencias, no le estaría haciendo daño a nadie, es más, el acoso siempre es de parte de alguna persona heterosexual a una homosexual. Con esto se puede pasar a otro punto, el presunto acoso que podría sufrir la niña por tener padres del mismo sexo. En este caso no es culpa ni de la niña, ni de los padres, si no de la sociedad en sí, que sigue con la misma mentalidad que hace años atrás.
Por otro lado, le estarán brindando la oportunidad a un menor, de salir de un centro del Sename, en los que sabemos, no se encuentra en las mejores condiciones, pues se ha cuestionado enormemente el actuar de esta institución frente al cuidado responsable de los niños que permanecen bajo su tutela. Sólo en los últimos meses se han encontrado grandes diferencias en la cantidad de niños muertos en centros de cuidado del Sename e, incluso, la Ministra Javiera Blanco será sometida a una interpelación por esta y otras irregularidades que se han hecho públicas bajo su mandato en el Ministerio de Justicia; evidencia suficiente para pensar que los niños que permanecen en estos centros, no reciben los cuidados básicos.
Si se quiere parar el acoso, debe asumirse el error de estos pensamientos, motivando al cambio; animando al hecho de dejar de tomar a los homosexuales como “tema tabú” y dándoles el derecho que cualquier pareja heterosexual tiene de poder adoptar a un niño o de casarse, derechos que cualquier persona, independiente de sus preferencias, debe de tener; como se establece reiteradas veces en la Declaración de los Derechos Humanos, refiriéndose a que todas las personas tienen el derecho al libre albedrío, a la libertad de expresión y a formar una familia (Artículos 1, 2, 16.1 y 16.3), más pareciera que estos derechos son ignorados cada vez que se argumenta en contra del matrimonio o adopción homosexual y similares.

















