La Feria Rahue; encuentro, cultura y tradición osornina

La Feria Rahue; encuentro, cultura y tradición osornina

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Autores: María José González y Alan Tellez.
Diario Memoria de Las Canoas, Osorno.

La Feria Rahue tiene una gran importancia en la historia de Osorno, ya que, es un  punto de convergencia para los osorninos. Representa un lugar que independiente de la clase social o grupo etario, todos son partícipes al construir tradición e identidad. Un lugar de intercambio en donde el paso del tiempo parece no intervenir.

La Feria Rahue tiene más de 50 años de existencia, su historia comenzó en la feria “vieja” ubicada en calle Chillan (Rahue bajo), la mayoría de las personas que trabajan ahí lo hicieron con sus padres desde muy pequeños, siguiendo una tradición familiar, como lo señala doña Clara (42 años) “mi madre me trajo con cuatro meses de vida a la feria y desde ese momento que me he mantenido aquí, viviendo, trabajando, saliendo adelante”.

Cuando fueron trasladados a la actual llamada Feria Rahue- según los testimonios recolectados- la mayoría de los puestos fueron organizados familiarmente. Por tanto, se construye un espacio comunitario donde todos se conocen y la competencia comercial pasa a segundo plano.

La feria es un atractivo altamente conocido por la comunidad osornina, la cual brinda un lugar de encuentro, cultura y tradición, con una oferta de productos naturales y propios de la zona, lo que ha permitido que ésta no pierda su atractivo para la ciudad, a pesar de encontrarse hoy en medio de dos centros comerciales.

Con el transcurso del tiempo, muchas de las mercancías que ofrecían siguen vigentes, sin embargo han ido apareciendo nuevas como: productos del mar, cocina típica y las medicinas naturales; curanderos que con solo mirarte a los ojos y oprimir partes del cuerpo, permiten entender la conexión que tienen nuestros órganos con nuestro estado de salud y  su funcionamiento.

Además de lo anterior, también posee un pequeño terminal de buses rural con distintos destinos circundantes con la ciudad de Osorno, aspecto que le otorga otra característica peculiar a esta feria que permite la unión entre el mundo rural y el urbano, como lo señala Marixia Muñoz, administradora del recinto, quien afirma que “el hecho de tener el terminal junto a la feria, es un factor decisivo al momento de preguntarse por la vigencia de nuestra feria y quienes trabajan aquí”. Y es esta unión, la que ha permitido la sobrevivencia de la feria, puesto que los principales proveedores encuentran un espacio de intercambio y negociación.rahue

La convivencia entre los feriantes es un aspecto significativo de destacar, la solidaridad entre ellos y el respeto por la libre competencia. Cuando uno de ellos tiene que salir por un momento, el local contiguo se hace cargo y si bien bastantes coinciden en la venta de los mismos productos, la preferencia del visitante es la que cuenta. La cooperación entre ellos destaca a pesar de ser un rubro comercial que muchas veces se vuelve altamente competitivo.

El trabajo en la feria es muy duro y sacrificado, muchos de ellos trabajan de lunes a lunes sin descanso. Varios de los entrevistados dijeron que “a las seis de la mañana ya están en pie” y cerca de las siete de la tarde regresan a sus hogares a seguir trabajando en labores hogareñas. Ellos señalan que su trabajo muchas veces es mal visto y son discriminados en relación a otras labores, sin embargo, se ignora que son trabajadores de mucho esfuerzo y que cumplen un rol importante para la gente, puesto que no solo nos proveen de alimentos, sino que también contribuyen a crear identidad y a mantener costumbres que la sociedad ha ido olvidando.

La feria Rahue es un lugar que habla por sí mismo y que  ha sido considerada como patrimonio cultural por todas las personas que la rodean y conocen, y aunque tal designación se puede confirmar, las personas que la conforman representan valores y el esfuerzo de un gran trabajador. Ellos son cultura, ellos son Osorno.

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