Autora: Daniela Andrea Pérez Puentes
Escuela Villa Jesús de Coelemu. Diario Amanecer Coelemu (Coelemu)
Hace poco tiempo observé el vídeo de un hombre que ponía una cuerda alrededor del cuello de un perro callejero y la unió a la camioneta en movimiento. Mientras el can intentaba soltarse, las ruedas aplastaban sus patas y se ahorcaba, sin poder defenderse siquiera, sin que el conductor detuviera su marcha, fue en verdad una triste escena. Al finalizar quedé muy impactada, a la vez muy preocupada, y me hice esta pregunta ¿hasta qué punto puede llegar la crueldad de un ser humano?
Siempre me han enseñado que las personas utilizamos la razón, que es lo que nos diferencia de las otras especies. Después de ese día comencé a cuestionarme y ver las cosas desde otro punto de vista. En mi ciudad, el maltrato animal parece ser común para muchos, todos los días veo como perritos callejeros son echados a patadas de todo lugar, solamente por buscar comida o refugio por el frío. A nadie parece importarle esta lucha diaria.
Mucha gente se olvida de que alguna vez acogieron a cachorritos en sus hogares ¿En qué momento las mascotas comienzan a convertirse en estorbos y deciden botarlos a la calle? ¿Qué pasa por sus cabezas? ¿Tan inferiores creen que son los animales? Creo, definitivamente, que muchos no se hacen responsable, no se dan cuenta de que ellos sienten y no tienen idea de lo perjudicial que puede llegar a ser todo eso: los envenenan, los mutilan, los queman con agua hirviendo, no les dan de comer ni de beber, y así, poco a poco, se van convenciendo de que los perros callejeros son un problema.
Yo, después de darle muchas vueltas al asunto, he llegado a la conclusión de que no son realmente los perros callejeros el verdadero problema, sino que las malas acciones de personas que no usan la razón o que, erróneamente, recurren a la idea de que los perros tienen menos valor, todo para cometer crímenes que, sinceramente, me dan vergüenza.
A veces no entiendo como puede ser tan ignorada esa mirada profundamente humillada y triste de los perros, por parte de los que decimos llamarnos seres humanos con sentimientos y valores, creo que hace falta educar a la gente respecto a este tema, entregarles información relevante acerca de actos deplorables y de alguna manera poder contribuir a la noble causa de cuidar y respetar a los animales. Afortunadamente, existen ya algunas agrupaciones que se están haciendo cargo del tema, como “Kilterry”, un grupo de jóvenes que hacen lo posible por reunir fondos para esterilizar y buscar hogar para los perros y así muchas otras en el país.
Por mi parte, hago lo que puedo, cuido a mis mascotas y en las calles, me acerco a regalar un trozo de pan o a dar una simple caricia a uno de estos inocentes perritos víctimas del abandono o de la mala suerte de haber nacido en algún callejón. Todo esto me ha llevado a pensar, sin ánimos de ofender a nadie ¿Quién es realmente el animal? Hagámonos responsables de nuestros perros y mascotas en general, no podemos dejar que esto siga ocurriendo.


















