Este atractivo deporte urbano se ha tomado las plazas y parques de Temuco, espacios comunes donde experimentados y novatos comparten sus experiencias, hacen nuevos amigos y organizan eventos masivos en distintas ciudades. Conversamos con algunos de sus exponentes y esto es lo que nos contaron.
Autor: Alfonso Miranda Celedón
Diario La Nueva Aurora de Chile, Liceo Camilo Henríquez (Temuco)
El slackline es un deporte de equilibrio en el que se utiliza una cinta plana de nylon o poliéster, que se engancha entre dos puntos fijos y se practica generalmente en áreas verdes. Nace en California a principios de los ‘80, cuando los escaladores Adán Grosowsky y Jeff Ellington comenzaron a caminar por cadenas flojas y cables, como forma de entretenimiento.
En la ciudad de Temuco, son varios los jóvenes que lo practican, juntándose en plazas y parques, como es el caso de este grupo de amigos, que entrenan semanalmente, invitando a que chicos nuevos se aventuren también.
Franco
Franco Leal es estudiante universitario, tiene 20 años y actualmente vive en Argentina, hace 3 que practica slackline, gracias a lo cual pudo hacer amigos y hallarse de mejor manera en un país desconocido.
«Me ayuda a distraerme cuando estoy muy estresado con pruebas y trabajos, puedo salir de ese mundo, sentir otras energías, caminar en una cinta y disfrutar, para después volver a la rutina», dice.
Maxi
Otro exponente es el “camiliano” Maximiliano Vigueras (18), está en cuarto año medio y lleva cerca de 3 años en este deporte que se ha transformado en parte de su vida, aunque por sus estudios reconoce que le queda poco tiempo.
«Para mí es una medicina, una forma de quitar tensiones y despejar los problemas. Además de las presentaciones que hacemos cada cierto tiempo, es bonito ver cómo la gente se impresiona al ver un deporte nuevo, que para nosotros ya es de lo más normal», agrega el “Maxi”.
Antonio
«Nos juntamos mediante dos grupos de Facebook: “Araucania Slackline” y “TemucoLine”, ambos abiertos para que la gente entre, encontrarán los horarios de los entrenamientos para que se aventuren en este gran deporte», explica otro slackliner, Antonio Oses.
Él tiene 22 años y lleva 4 practicando slackine, se aventuró solo en esto el verano de 2012, se compró una cinta en Santiago y la trajo a Temuco. Su experiencia fue súper buena por el hecho de salir a la calle y poder hacer amigos en distintas partes de Chile y el mundo, poder viajar a nuevos lugares y estar en grandes festivales.
Seba
Sebastián Rivas (19) partió haciendo slackline hace 5 años y desde que comenzó, no ha parado más, con muchas buenas experiencias. Ha podido viajar y conocer, estar en eventos y fiestas, participar en campeonatos dentro y fuera del país.
Sin embargo, agrega que, “el problema acá en Temuco es que no se puede hacer slackline constantemente porque el clima no apaña, en el invierno cuesta mucho montar las cintas y mantenerlas. Con el slack se ejercitan varios músculos, es un deporte que ayuda con el equilibrio y la concentración».
Kevin
Pero no todos son experimentados, porque también hay nuevas promesas. Kevin Livingston es una de ellas, tiene 17 años y estudia en el Liceo Camilo Henríquez de Temuco, quien nos cuenta que, si bien recién está comenzando, está muy motivado.
Gracias a mi mejor amigo, quien se dedica al slackline profesionalmente con auspiciadores y todo, me metí en este mundo y me ha gustado mucho. Llevo solo algunas semanas, es muy entretenido, un deporte súper interesante, estoy muy motivado y progresando bien».





















