Diario El Ciudadano Informado, Liceo Gabriela Mistral (San Antonio)
La construcción de los mall tanto en San Antonio como en Chile, trae consigo consecuencias tanto positivas como negativas. Dentro de las primeras debemos considerar que hoy en día hay muchas personas sin estudios superiores que están cesantes y que necesitan un empleo para poder cubrir sus necesidades; mantener a sus familias, darse ciertas comodidades y acceder a una vida digna. Desde esta perspectiva un nuevo mall sería una gran oportunidad para dar trabajo a quienes lo necesitan. Conjuntamente con esto, serviría para ampliar el mercado, para obtener mejores precios, más calidad, más variedad, ya que actualmente no existen muchas opciones para «ir de compras». La recreación también se vería favorecida al existir más restaurantes, juegos, entre otros.
No obstante lo anterior, San Antonio también sufriría, como ciudad, consecuencias negativas. Desde un punto de vista urbanístico, la construcción de un mega edificio en el casco histórico minimiza la condición patrimonial de la ciudad, ya que un edificio de grandes dimensiones y alturas no tiene relación con el entorno. El proyecto no considera un lenguaje arquitectónico coherente.
El conflicto que desata la construcción de un mall en el centro es una clara muestra de las tensiones económicas, sociales y culturales. No se trata solo de una problemática económica que pone al «consumo» en el primer plano del desarrollo, sino también es una controversia que rebate la estética del proyecto comercial. Según una encuesta realizada para la llegada del actual mall, la que fue apoyada por imágenes y descripciones del proyecto, a cuatrocientas un personas, hombres y mujeres mayores de 18 años, y de distintos niveles socio-económicos; el 71 por ciento evaluó positivamente la construcción de este centro comercial en el borde costero.
La llegada de otro mall para la ciudad ayudaría a combatir la falta de fuentes laborales, independiente de sus características urbanísticas.
En aquella ocasión las personas señalaron que el nuevo mall serviría para el desarrollo turístico y comercial, opción que obtuvo un 76 por ciento, que será fuente de trabajo y desarrollo laboral para los sanantoninos contó con un 74 por ciento que lo aprobación; cifras que para este nuevo proyecto pueden tender a repetirse. Ahora bien, el nuevo recinto comercial no estará emplazado en el borde costero, como el actual, sino que en los altos de la ciudad, cercano al hospital Claudio Vicuña, por lo que nuevamente podría verse dañada la imagen de la comuna y su fachada arquitectónica característica, típica del entorno del Mirador 21 de Mayo.
A su vez, se debe tener en cuenta que para una ciudad como San Antonio, el principal motor del desarrollo económico es el puerto, que no solo permite la llegada de productos en los buques que atracan en él, sino que de la tripulación de los mismos que en el caso de existir un nuevo centro comercial tendrían una mayor oferta de mercado en donde invertir su dinero; lo que repercutiría indirectamente en el bolsillo de los sanantoninos, una gran razón para que se instale el nuevo mall. Lo anterior se suma la llegada de turistas en época estival, para quienes también, un nuevo espacio comercial como lo es el mall, significa una oportunidad de paseo, recreación y más alternativas para comprar.
Hay que tener en cuenta que siempre se debe privilegiar el factor humano, el impacto positivo en la población, ya que un nuevo mall, independientemente de sus características urbanísticas y de emplazamiento, constituye una importante fuente laboral y de ingresos para los sanantoninos. Una ciudad como San Antonio, carenciada y postergada por mucho tiempo y por muchos gobiernos, merece una oportunidad para crecer.

















