
Autores Fernanda Vidal y Silvia Gajardo
Diario El Quinto Ojo, Colegio Particular San José (San Pedro de la Paz)
En febrero de 2016 un estudio realizado por el Instituto de Salud Pública y el Servicio de Salud Concepción titulado “Evaluación de los niveles de metales pesados en la población general” reveló que 18 niños de Coronel tienen metales pesados en la sangre. No se informó qué empresas de la comuna minera son los responsables de esta contaminación.
El estudio, que contempla 3 etapas, comenzó porque la Brigada de Delitos Ambientales de la PDI en 2014 inició una investigación con el propósito de conocer la condición del aire dentro de la comuna y determinó que existen altos índices de concentración de metales pesados en el aire, atribuyendo responsabilidades a las Termoeléctricas Bocamina 1 y 2, pertenecientes a la Empresa Nacional de Electricidad Sociedad Anónima (ENDESA).
El universo, analizado en agosto de 2015, correspondió a alumnos de 15 colegios municipales de distintos sectores de la comuna. Se trabajó con una muestra significativa de 285 niños de entre 4 y 14 años, de la que 18 menores (6, 3 %) resultó con a lo menos un metal pesado en la sangre.
Percepción de vecinos y escuelas aledaños a Bocamina 2
La identidad de los padres de los menores afectados es confidencial y a pesar de los esfuerzos de Diario El Quinto Ojo no se pudo conversar con ellos. Sin embargo, este diario se entrevistó con Juana Hernández, apoderada y Presidenta del Centro General de Padres de la Escuela Rosa Medel Aguilera D-668, ubicada en el sector Lo Rojas, a menos de dos cuadras de la Termoeléctrica Bocamina 2, quien señaló en relación a esto que “en esta escuela ninguno de 134 alumnos fue analizado, ya que rechazamos la idea de ser parte del estudio, porque solo se nos ofreció hacer exámenes a 20 alumnos y consideramos que si estamos tan cerca de la termoeléctrica debían evaluarse todos. Como no nos aceptaron esa opción, decidimos que ninguno debía ser parte de la medición”.
Al conversar con ella se percibe el terror que siente al saber que la sangre de los alumnos podría portar metales pesados. Está consciente de que hubiera sido positivo que evaluaran a algunos de ellos, pero se mantiene firme en la postura planteada por la escuela.
Cuenta que una prueba de que están en riesgo es que en 2 años más serán trasladados al sector Las Peñas, a la entrada norte de la zona. Ahí esperan aumentar la matrícula de esta escuela de más de 100 años de historia. La matrícula es baja debido a que en el sector no hay muchos niños en edad escolar. Las poblaciones aledañas están siendo erradicas desde hace algunos años.
Una vecina del sector Lo Rojas es Tatiana Pérez, que vive a media cuadra de la termoeléctrica, donde tiene su casa y su almacén, contó a este medio “Vivo junto a mi madre, que es nacida y criada en este sector y que con mucho esfuerzo consiguió esta casa que ella no quiere abandonar. Es injusto irse, porque Bocamina llegó después que ella consiguió su casa”.
Manifiesta que por eso no ha aceptado el dinero que le ofrece Endesa para dejar el lugar e irse. Esta vecina cuenta que era parte de un grupo que quería denunciar las prácticas contaminantes de las termoeléctricas, pero surgió un inconveniente. Relató que “justo cuando lo iba a hacer entraron a robar a mi casa y sacaron todos los aparatos tecnológicos en los que yo tenía mis evidencias”.
Coronel no solo sufre las contaminaciones de las termoeléctricas

El Diario el Quinto Ojo logró conversar con Patricio Alarcón Méndez, Jefe del Departamento de Medioambiente de Coronel, quien declaró “Hay que considerar que en la comuna no solo hay termoeléctricas, sino además pesqueras e industrias. Además existe mucho tránsito de camiones y trenes que trasladan madera y productos químicos y todos generan contaminantes para ser una zona saturada».
Y agrega «no hay que olvidar que esta localidad debe sus orígenes al carbón y está situada sobre mantos carboníferos. Por lo tanto, siempre ha habido material particulado de carbón en el aire. Lo preocupante es que ahora los niños medidos en el estudio arrojan altos niveles de arsénico, mercurio, níquel y cadmio”
Alarcón Méndez contó que el estudio solo ha ejecutado la primera etapa y que pronto se realizará la segunda etapa que contempla ampliar el rango etario a menores de 4 años y mayores de 15, incluso, adultos mayores. Señaló que aún no están determinadas las responsabilidades, por lo que no es factible culpar a nadie, ya que esa información todavía no ha sido recabada «la gente más que nada por ignorancia culpabiliza totalmente a las empresas de Endesa”.
El Jefe del Departamento de Medioambiente indicó que Coronel, al igual que Huasco y Puchuncaví son las 3 comunas del país consideradas zonas saturadas y están implementando un Plan de Recuperación Ambiental para territorios ambientalmente vulnerables.
El objetivo es tratar mediante soluciones concretas los problemas ambientales históricos de ciertas comunas, creando consejos vecinales donde se tratarán las temáticas involucradas, y se llegará a acuerdos beneficiosos para las mismas industrias y principalmente para los pobladores.
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Efectos contaminantes de los metales pesados Los resultados del estudio arrojaron altos niveles de a lo menos uno de estos metales en la sangre de los estudiantes. Todos son nocivos para su desarrollo y salud. El plomo es un componente químico en forma de polvo que entra al organismo mediante la inhalación e ingestión. Se acumula en el sistema nervioso central y puede provocar serios problemas neurológicos y en el desarrollo mental de los niños, generando dolores de cabeza, fatiga y pérdida de peso, entre otros síntomas. El dióxido de azufre es el causante de obstrucciones en las vías respiratorias y daños oculares. También causa problemas psíquicos, edema pulmonar, problemas al corazón y colapsos en el sistema circulatorio. El arsénico es responsable de la irritación del estómago y la baja en la producción de los glóbulos rojos y blancos de la sangre, pudiendo aumentar el riesgo de cáncer del hígado, pulmón o de la piel. Este metal puede llegar a provocar cáncer de piel pulmón e hígado, además de infertilidad y abortos. El níquel puede ser el metal pesado causante de fallos respiratorios, cáncer en las fosas nasales, de pulmón, laringe y próstata. Además si se mezcla con el humo del cigarrillo los daños pueden ser aún mayores. El mercurio es un metal que provoca cambios de carácter y ansiedad en las personas. Y más aún, altera el sistema inmunológico, el sistema genético y el sistema enzimático. |




















