Señor director:
Quiero expresar mi molestia por los excesivos precios de los alimentos en el cine, puesto que uno paga por pasar un rato agradable y disfrutar de una película, pero esto se ve truncado, ya que al querer comprar comestibles para acompañar el “film” los precios son demasiados elevados, situación que ha llevado a los amantes del cine a ingresar alimentos de manera ilícita, corriendo el riesgo inclusive de que sean requisados.
Ojalá se tome conciencia de esta situación, puesto que habla de una conducta abusiva hacia los usuarios, es por esto que me pregunto ¿Es justo pagar más de $10.000 por algo que puedo comprar por $2.000?
María José González, El diario Memoria de las canoas.
Colegio Emprender, Osorno.

















