El primer templo Bahá´í en Chile

El primer templo Bahá´í en Chile

Compartir
cof

Su fantástica estructura llama la atención de todos los visitantes, su principal misión es asegurar el acercamiento espiritual a dios, independientemente de la religión que se practique.

Autor: Samuel Narbona Chandía

Diario Secretos de la quebrada, Colegio san Fernando

El año 2016 se inauguró en la comuna de Peñalolén, uno de los 9 templos Bahá´í que existen en el mundo, y el primero en Chile. Desde su apertura ha recibido millones de visitantes, que no necesariamente son profesantes de la religión.

Su popularidad se debe a que se ha establecido como uno de los templos más atractivos de Santiago, y en chile, debido a su arquitectura, entorno natural, simbolismo y exotismo, pues se basa en una creencia que tiene sus orígenes lejos de nuestro continente, en una cultura ajena, lo cual causa un profundo interés en sus visitantes. “Esta es la primera vez que vengo a visitar este templo, está muy bonito, me gustó mucho su diseño y su religión”, comentó Julio Ramírez, uno de los visitantes.

Religión bahá’ísta, de medio oriente a Chile
Los orígenes del Baháísmo se encuentran en Irán, y su fundador Baha’ullah se proclamaba durante el siglo XIX como el mensajero de Dios. Esta religión es de carácter monoteísta y sus principios centrales se basan en la unidad de Dios con la humanidad y la unidad de las religiones.

Durante décadas esta creencia se ha ido expandiendo hasta llegar a 247 países, aproximadamente los fieles que tiene son 6.000.000 de personas. Pese a esto solo existen 9 templos de este tipo en el mundo en: Apia, Western Samoa; Ashkabad, Asia central; Frankfurt, Alemania; Kampala, Uganda; New Delhi, India; Panamá City, Panamá; Sydney, Australia; Wilmette, Illinois; y finalmente Chile. La idea de llegar a nuestro país surge en la década de los 40´s debido a que fue en ese momento cuando el Bahá´ísmo tuvo mayor aceptación.

Religión y tolerancia
Además de su arquitectura, el templo Bahá’i, se caracteriza por ser un lugar donde se practica la tolerancia religiosa, pues aunque su construcción está destinada al culto bahá’ísta, también se aceptan otras religiones.

Los visitantes se muestran muy admirados de esta cualidad pues se admite cualquier tipo de adoración a Dios, siempre y cuando no se transgreda con sus valores centrales, los cuales son: igualdad humana, unidad religiosa, igualdad entre hombres y mujeres, la paz y inexistencia del prejuicio.

Esto hace que dicha casa de adoración se destaque en un mundo donde el ejercicio de la creencia se confunde, en algunas ocasiones, con el fanatismo religioso. “Nosotros nos encargamos de aclarar todas la dudas y confusiones de las personas, acercándolos a la misión del templo que es otorgar un lugar de bienestar espiritual para todo ser humano”, expresó una guía turística.

De esta manera, los guías del templo ayudan a los visitantes a comprender esta filosofía y a sentirse acogidos, pues su forma de pensamiento consiste en que todos somos hermanos sin diferencia alguna e hijos de un mismo Dios. De esta manera, el templo no solo ofrece servicios de oración, sino también talleres a la comunidad completa, a niños y adultos, con el fin de acercar a las personas a conocerse a sí mismos.

El templo y su riqueza Arquitectónica
El templo Bahá’í que se ha construido en Chile, se caracteriza por ser un lugar lleno de simbolismo y con un creativo diseño. Este es un lugar rodeado de naturaleza donde los peregrinos pueden encontrar, literalmente, la paz pues se encuentra en las alturas, alejados del ruido y el estrés capitalino.

Su atractivo diseño es distinto a los otros templos que existen del mismo tipo en el mundo, el cual simboliza un corazón que se llena de luz. Su arquitecto, Siamak Hariri, se inspiró en las escrituras sagradas de la creencia Bahá’ísta, específicamente, en estas palabras: “Cuando la luz de Dios entra en un corazón puro, este luego tiene que desprender toda la bondad que lo aguarda a través de la luz”. De ahí su forma de cúpula construida con pétalos entrecerrados, que permiten que ingrese la luz natural al templo, la cual ilumina todo su interior, sin la necesidad de utilizar luz artificial.

De esta manera, debido a su gran tamaño y llamativa estructura, el templo Bahá’ísta demuestra su imponente belleza, viéndose incluso desde los sectores más bajos de la comuna, invitando a todas las personas a descubrir sus secretos, solo a partir de su imagen.

No hay comentarios