El plan busca potenciar el patrimonio alfarero y mejorar la calidad de vida de los más de 3 mil habitantes que viven en al poblado, conocido a nivel nacional e internacional por sus trabajos en greda.
Autora: Valentina Javiera Franco Gallegos
Diario El Renacer de Quinchamalí, Escuela Quinchamalí (Chillán)
Quinchamalí es un sector rural ubicado a 30 kilómetros de Chillán. Por años fue un poblado olvidado, reconocido solo por su rica cultura de la greda que tiene por estandarte a la famosa “guitarrera”.
Sin embargo, el 2015 esa situación cambio con la llegada del programa Quiero Mi Barrio del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que consideró al sector como de interés regional dada su característica patrimonial y cultural.
Desde ese instante profesionales de la municipalidad de Chillán iniciaron la intervención al barrio, primero reuniéndose con los vecinos en asambleas para presentar el programa y luego, viendo sus principales carencias en lo que respecta a infraestructura.
Fue ahí que nacieron las primeras necesidades comunitarias, como una mejor iluminación, veredas y la recuperación de espacios sociales abandonados, para uso principalmente turístico y de esparcimiento.
Según señalaron del programa Quiero mi Barrio en Quinchamalí, esta intervención tendrá una duración de tres años y considerará una inversión del estado de $941.530.000 millones de pesos, priorizando como ejes principales aspectos sociales y de infraestructura.
Obras Programa Quiero Mi Barrio
Todos los programas Quiero Mi Barrio se inician con las llamadas obras de confianza, que en el caso de Quinchamalí fue la instalación de 55 luminarias Led en las calles Camino Real y Confluencia.
Estas nuevas luces, según indicó la Trabajadora Social y encargada del programa, Doris Rivas Alzamora, cubren una necesidad de seguridad del lugar, que por años durante las noches careció de luminosidad adecuada para los vecinos del sector.
Posteriormente se dio paso a otro importante proyecto de mejoramiento de caminos vecinales, señaléticas y reductores de velocidad, que contempló la instalación de veredas con descansos, la reposición de letreros, entre las obras más relevantes.
La Guitarrera
Sin duda, uno de los trabajos más esperados por todos los vecinos es la remodelación del centro de eventos “La Guitarrera”. Este lugar es el corazón de Quinchamalí, ya que congrega todos los eventos sociales, culturales y gubernamentales que se realizan durante el año.
Actualmente su infraestructura se encuentra en pésimas condiciones, situación por la que los vecinos priorizaron su mejoramiento.
Rivas, comentó a El Renacer de Quinchamalí, que esta obra aún no comienza, porque el proyecto se encuentra en el Serviu. En cuatro meses más se empezarán a ejecutar los primero trabajos.
La Trabajadora Social detalló que el nuevo centro de eventos contempla una renovación total del espacio, incorporando accesos para personas con capacidades diferentes, iluminación, juegos, sectores para picnic y techumbre para la reconocida pérgola.
En carpeta también se encuentra el espacio deportivo y entorno “Los Cerezos”, proyecto de multicancha que está en fase de ejecución y que reemplazará a la antigua cancha de tierra que existía en el lugar. Este espacio deportivo, de acuerdo a Diario La Discusión de Chillán, será de hormigón y tendrá un cierre parcial de contorno, con graderías, iluminación y un sector para juegos típicos (rayuela, trompo, luche).
Este programa de intervención urbana culminará con el centro comunitario y productivo “Encantos de la Tierra” y la plazoleta “Violeta Parra”. Con el primero se dará respuesta a las diversas necesidades de grupos, centros de madres y juntas de vecinos, que hoy no tienen un lugar para realizar sus actividades.
El Centro Comunitario y Productivo, como su nombre lo dice, además servirá para todos los comerciantes de alfarería, greda, alimentos, mermeladas, etc, que quieran vender sus productos.
La plazoleta Violeta Parra, por su parte, tendrá áreas verdes, iluminación y mobiliario, además se instalará una estatua alusiva algún icono de Quinchamalí, que aún no ha sido definido.
Más allá de las obras
A nivel regional tres barrios fueron considerados de interés regional por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo: Lebú, con su puerto fluvial; Tomé, con su barrio textil y Quinchamalí por su patrimonio cultural ligado a la alfarería.
Jaime Arévalo Núñez, seremi de Vivienda y Urbanismo de la región del Biobío, en entrevista exclusiva con El Renacer de Quinchamalí, señaló que la decisión, en el caso de Quinchamalí, se debió a una deuda histórica que tenían con el patrimonio y desarrollo socioeconómico de esta localidad. “Creemos que estamos vinculando el programa a los desafíos que propone la estrategia regional de desarrollo, que plantea en el devenir futuro reconocer la identidad cultural local”.
Arévalo indicó que los recursos destinados se busca no sólo propender al desarrollo local, sino también en el corto plazo mejorar las condiciones socioeconómicas de las familias, muchas de las cuales viven de la greda y la agricultura.
El alcalde de Chillán, Sergio Zarzar Andonie, en ese sentido, resaltó a nuestro medio el carácter social de la intervención, señalando que “estamos seguros que con estas obras potenciaremos el valor patrimonial de Quinchamalí, porque es una tierra con futuro, y porque además, merece ser fomentado como un gran destino turístico. Ese es nuestro compromiso y del Gobierno que apostó, a través del Minvu, en este sector rural reconocido a nivel nacional e internacional”.
Apoyo de la comunidad
Muchas dudas en torno al programa surgieron por parte de los vecinos al inicio de las obras. Inquietud que con el paso de los días se fue disipando, gracias al trabajo cercano y ameno de las autoridades en la localidad.
En la actualidad, transcurrido dos años de la puesta en marcha del programa, se puede decir que no cabe ninguna duda en los habitantes de Quinchamalí de los beneficios que traerá esta serie de mejoras.
Para César Fuentes, presidente de la junta de vecinos Quinchamalí Norte, lo principal es “mejorar las condiciones socioeconómicas de las familias, ya que con ello podremos ser actores relevantes en esta zona”.
Una opinión similar mostró la presidenta de la junta de vecinos Quinchamalí Sur, Gladys Alarcón, quien sostuvo que “estas obras son sumamente relevantes, pues harán que nuestra ancestral cultura de la greda perdure con el tiempo. Hoy nos están dando las herramientas para surgir y eso de verdad nos tiene muy felices y satisfechos”.
Finalmente, la presidenta del Consejo Vecinal de Desarrollo (CVD), María Eugenia Uribe, opinó a El Renacer de Quinchamalí que “el impacto que está teniendo todo esto ha sido muy positivo y tremendamente bien recibido por la comunidad, a pesar de la demora de los trabajos. Esperamos como dirigentes y vecinos que esto no termine aquí y se siga trabajando por esta localidad, tan abandonada por las autoridades”.





















