La tecnología debe educarse

La tecnología debe educarse

Porque los tiempos avanzan, es necesario generar una convivencia armónica

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Recuerdo que tengo que investigar para un trabajo de tecnología y rápido acudo al buscador, lo primero que aparece es un titular “Chile es el tercer país del mundo que más horas dedica a las redes sociales”, esto según un estudio de la consultora comScore, además en este estudio se revela que en nuestro país los usuarios llega a los 7,3 millones de usuarios, cosa que no me sorprende mucho si consideramos que somos como 17 millones de chilenos, pero de pronto me inquieta lo que leo: “hay algo singular entre los navegantes chilenos, y especialmente entre los más jóvenes: los internautas entre 15 y 24 años dedican 32 horas al mes a internet, siete más que el promedio nacional y casi 10 más que el promedio mundial”, en ese instante levanto la cabeza y veo que todos están en la misma que yo, sigo leyendo, dando like y me pregunto ¿en qué momento llegamos a esto?

Hoy a diferencia de tiempos pasados la tecnología forma parte de nuestra cotidianidad, de hecho, no logro entender como nuestros papás o abuelos podían salir sin celular, trato de imaginar y no lo consigo. Si a nosotros por casualidad se nos queda en casa literalmente nos sentimos desnudos, molestos por todo lo que nos espera: aburrimiento absoluto, incomunicación total.

Ahora, en honor a la verdad, resulta preocupante la forma en que la tecnología ha ido invadiendo las actividades de los más pequeños y con esto me refiero a niños y niñas que con solo meses de vida en vez de jugar con pelotas plásticas o mordedores, los padres les faciliten sus celulares para que se entretengan.

Niños de tan solo tres años utilizan estos artículos, reemplazando todo juguete tradicional, pero ¿quién controla eso? Si bien es cierto los tiempos cambian y al principio servía como entretención hoy son todo lo contrario.

Los medios de comunicación tienen mucha responsabilidad de este fenómeno, ya que cada vez acercan más la tecnología a los niños, los comienzan a preparar para que en un futuro la consuman en todas su formas y colores; es así como existen los famosos notebooks y celulares “de juguete”, que pese a solo emitir sonidos y luces, preparan a los futuros usuarios que tal como esos bebés tendrán en su adultez una expresión bobalicona mientras deslizan sus dedos por sus celulares última generación.

Es cierto que la tecnología ha llegado para quedarse y particularmente no me gustaría que desapareciera, pero ahora que veo todas estas cabezas que en un pasado fueron mis mejores amigos, siento que todos nos merecemos un tirón de orejas por haber perdido lo esencial, o sea relacionarnos unos a otros y creo que esto es por falta de control por parte de los adultos.

Si la tecnología ocupa un lugar tan importante para nosotros, debe ser guiado como todo lo importante en nuestra vida y tener reglas claras, o acaso así no aprendimos a comer, a ir al baño, respetar a nuestros padres y profesores, lamentablemente los adultos parece que no tienen claro esto y nos dejan libre hasta que miran nuestro informe de notas.

 

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