Señor Director:
Me encanta venir al colegio porque aprendo y me encuentro con mis amigos. Pero a veces siento que nos esclaviza.
Nuestra jornada completa es agotadora, y hay días en que ciertos cursos salen una o dos horas más tarde y con mucha tarea que entregar, que se va acumulando y quitándonos momentos de distracción.
Hace un tiempo mi hermano nos ha dejado un poco de lado como familia. Ha estado muy ocupado en sus deberes de la escuela. Y hablando con él, me comentó que se siente muy estresado.
Me contó además que la presión por terminar sus quehaceres y un proyecto escolar lo llevó a separarse de su grupo, y sentirse muy frustrado. Incluso tuvo que amanecerse varias noches. Todo por terminar a tiempo, poder cumplir y sacarse una buena nota.
Esto me preocupa ya que siento que cada vez el colegio se está llevando más y más a mi hermano, exigiéndole el cumplimiento sin importar si duerme o no, o si comparte o disfruta con su familia.
Alexandra Paredes

















