Libertad al libro

Libertad al libro

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Autor: Camila Becerra
Diario  Es´Cool (2014), Colegio Palmares (Quilicura)

Un tema, de poco valor para muchos, muy importante para otros, está volviendo a surgir de las entrañas del olvido, para, y de una vez por todas, darle una esperada solución. Hablo del IVA (Impuesto al Valor Agregado) al libro. Este tema abarca ya muchos años de lucha por la eliminación del 19% de impuesto aplicado al libro (un quinto del precio de este), el más alto de Sudamérica y uno de los más altos del mundo, después de Dinamarca con un 25%. Cabe destacar que India, el país donde más se lee, con 10.7 horas a la semana, no tiene ningún impuesto ejercido a los textos impresos y/o digitales.

Entonces, ¿por qué en Chile sí?
El libro en Chile estaba exento de impuestos hasta 1976 y desde hace ya varios años se quiere eliminar y tener libros libres. Este movimiento ha resurgido notoriamente y ha dado que hablar con la campaña “Libros sin IVA”, que ya ha conseguido cerca de 93.000 firmas para acabar con este injusto impuesto. Yo me pregunto ¿cómo es posible que algo absurdo y sin ningún fin ni beneficio para nadie, como lo es una botella de cerveza o una cajetilla de cigarro, sea considerablemente más barato que algo de tanto valor como un libro? Por eso no es raro que en nuestro país cerca de la mitad de los chilenos no entienda lo que lee, precisamente porque no está el hábito (según un estudio reciente del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile).

Cada gobierno que hemos tenido promueve la lectura, pero ¿cómo quieren que más gente lea, cuando un libro es realmente un privilegio de adinerados? Si quieren que la gente sea menos ignorante y avanzar como país, el primer paso es bajar el precio a los libros. Hablan de ser un país desarrollado, pero para lograrlo hay que tener una buena educación y gente más culturizada. No debemos mirar tan lejos para darnos cuenta que los libros son más caros en Chile. Un ejemplo personal es cuando decidí comprar un libro por internet directamente desde Argentina.

El valor fue de un 50% más barato que si lo compraba en una librería nacional, e incluyendo el costo de despacho. Obviamente el solo hecho de quitar el IVA a los libros no va a generar una inmediata alza en la venta de estos, ya que la gente en Chile no tiene el hábito de leer y, por lo mismo, hay que generarlo. También se necesita que el Gobierno se comprometa más con este tema, promoviendo la lectura, no solo con carteles o discursos que no mucha gente se preocupa de escuchar, sino así como se promocionan televisores o comida rápida, promocionar ferias de libros, nuevos lanzamientos de estos, los que más se venden, etc., estas campañas además deben contar con el patrocinio de los medios tradicionales de comunicación, especialmente el de mayor consumo para los chilenos: el televisor. Cuando se permita que más personas accedan a la lectura, lo más probable es que aumenten los lectores y la comprensión de dichas lecturas. Y con ello Chile avanzará.

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