
La construcción del edificio data de fines del siglo XIX, pero ha sufrido diversas transformaciones, incluyendo reconstrucciones y ampliaciones, debido a incendios y terremotos.
Autora: Claudia Herrera
Diario La Voz del Trueno
Liceo Abate Molina (Talca)
El Mercado Central de Talca fue inaugurado en 1890, durante el gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda, siendo primero Plaza de Abastos, luego Feria Municipal y finalmente Mercado Central. El edificio ha sufrido en su larga historia incendios, terremotos y un precario mantenimiento.
Fue realizado por el ingeniero Benjamín Vivanco, con un estilo arquitectónico neoclásico, arcos de medio punto alternados con amplios machones, pilares, zócalos y molduras en sobrerelieve, en ladrillo a la vista.
La gestión de los locatarios, algunos de los cuales mantienen una tradición de 4 generaciones trabajando bajo el mismo techo, logró que fuera declarado Monumento Histórico en 1998. El documento mediante el que se le declaró Monumento Histórico, agrega que está rodeado de “un austero estilo neoclásico, cuyas fachadas, más altas que las actuales, juegan alternando arcos de medio punto, con manchones, pilares, zócalos y molduras en sobrerrelieve, todo en ladrillo a la vista, unido con cal y arena; lo que le atribuye gran valor histórico y arquitectónico”. En la misma, se destaca que “el mencionado valor arquitectónico no ha sido alterado por las modificaciones que ha experimentado en sus 100 años de existencia, debido en parte a los sismos de 1928 y 1939 y las nuevas necesidades, las que le han otorgado un aspecto heterogéneo, no obstante, armónico»
El mercado se utiliza como centro turístico y punto de venta de artesanías típicas de la región, entre otras
También destaca su importancia sociocultural. “Este inmueble es objeto de gran afecto por parte de los habitantes de la ciudad”, por tanto, la “preocupación de vastos sectores de ellos, en especial de sus locatarios”. Entonces, ¿Cómo nos afecta verlo día tras día, año tras año, destruido? El terremoto del 27 de febrero de 2010 que dejó muy mal el Mercado Central, trajo un interés de poderosos grupos económicos aliados con la alcaldía, a apropiarse del céntrico espacio maulino para convertirlo en un Mall. En su contra están los antiguos locatarios del mercado que piden una restauración digna del edificio.
Para el sociólogo, docente e investigador, Ernesto Reinoso, los usuarios se ven afectados por la destrucción, la identidad local; así como lo simbólico y el entorno. “No sólo se intercambian productos allí, también relaciones humanas. La pregunta creo que debiera ser ¿Es importante para todos que se reconstruya el Mercado? Para un segmento de la población, sí. Pero no todos se sentirán afectados. A veces es sólo parte del discurso para quedar bien. Tal vez muchos quieran que haya un mall allí”, dice. Más allá de cualquier consideración o dato, los más afectados por el tema son los locatarios.
Desde agosto de 2015, el presidente del sindicato es Abel Sepúlveda. “Estamos muriendo lentamente. Muchos locatarios se me han acercado diciendo que no les alcanza para pagar el arriendo, que la gente no entra a comprar. Se me han ocurrido ideas para llamar la atención de los clientes, como poner letreros en la 1 Sur, y efectivamente ha llegado algo de gente en estos días, porque muchas personas creen que el Mercado está cerrado. Tal vez hagamos alguna actividad para Navidad para llamar la atención, para decir que estamos aquí, porque no saben que estamos funcionando”, recalca.
Los 107 locatarios del Mercado Central piden la restauración del lugar para poder nuevamente asumir las actividades que ejercían antes de las catástrofes pasadas. Juan Lorenzo, quien tiene un puesto de flores comenta: “Las soluciones que nos han dado las autoridades son que el mercado lo arreglan pronto, pero no se sabe cuándo, incluso las fechas que nos han dado a conocer son para 4 o 5 años más”. Y agrega: “Estamos muy abandonados de la mano de Dios, el espacio que tenemos es muy pequeño, no tenemos las comodidades que teníamos dentro del inmueble, no tenemos llaves, yo tenía llave en mi negocio, este no tiene. Además queremos más seguridad policial ya que hay muchos ladrones”.
Además recalca que «el Mercado Central es importante tanto para el público como para los trabajadores, porque es un centro de abastos que esta acá en pleno centro, en el corazón de Talca, por lo tanto es muy accesible para la comunidad. Acá trabaja mucha gente, yo tengo un negocio, yo les trabajo a otras personas y no esta demás mencionar que de aquí dependen muchas familias».
Para agregar mayor incertidumbre a los clientes y en especial a los locatarios, en 2014 un incendio destruyó por completo las dependencias de emergencia que se instalaron después del terremoto de 2010.Fueron 106 los locales comerciales afectados, verdulerías, carnicerías y otros negocios que presentaban condiciones de hacinamiento y no contaban con seguros. Los locatarios responsabilizaron de lo ocurrido a la administradora del recinto, Argentina Silva, a quien agredieron porque -según denunciaron- le advirtieron lo que podría suceder.
Según el director de Arquitectura de la Seremi de Obras Públicas, Juan Espinoza, la unidad está trabajando desde mayo de 2015 en la reconstrucción del edificio, en una mesa con el Consejo de Monumentos Nacionales, el Gobierno Regional, la Seremi de Desarrollo Social, la municipalidad de Talca y los usuarios agrupados en la Corporación de Defensa del Mercado y el sindicato de locatarios. En este instante, está en marcha el proceso de licitación del diseño del inmueble, que debe mantener las líneas arquitectónicas originales.
El 27 de octubre se abrió la propuesta técnica de los oferentes y el 27 de noviembre las ofertas económicas de las empresas. Tras eso, el estudio de diseño tiene un plazo de 665 días, dos años. “No es un diseño normal, es particular porque se trata de un edificio patrimonial. Tiene que seguir cierta pauta, en el anteproyecto y el proyecto final que debe ser aprobado por el Consejo de Monumentos, que se comprometió a aprobar o revisar en el plazo más breve posible”, dijo Espinoza.
El director, recalcó que se trata de una iniciativa de compromiso presidencial, en la que “cada etapa contempla la participación ciudadana, todo va a ir siendo analizado y compartido con la comunidad”. A pesar de una historia marcada por distintas tragedias, posee innumerables características positivas, tanto arquitectónicas como simbólicas, además del gran cariño que se le tiene al Mercado Central.




















