Sr. director:
Un llamado de atención a los cines que nos obligan a comprar en sus confiterías a precios que superan los del mercado. Para las familias de provincia esto es un grave perjuicio a sus finanzas, si a esto sumamos la locomoción, una simple visita al cine se transforma en una verdadera revolución del presupuesto familiar.
Catalina Bórquez

















