Marea Roja, una de las más grandes catástrofes o problemas provocados por el hombre ocurrido en nuestro país, la cual afecto a fines del mes de abril del año presente, siendo los principales afectados los residentes de la isla de Chiloé.
Normalmente se entiende como “Marea Roja” un fenómeno natural provocado por el incremento numérico de alguna o algunas micro algas en el agua, las que al ser el alimento de organismos marinos, como los moluscos bivalvos, pueden provocar daños en la salud de las personas que los consumen, además de pérdidas económicas para la acuicultura y la actividad extractiva.
La problemática específica de la marea roja comenzó cuando la armada detecto 5 kilómetros de machas varadas en la costa de la Isla de Chiloé y en menores cantidades en jaibas y almejas creando un panorama trágico para los pescadores.
El efecto que causo la marea roja en la isla fue que 6.500 personas perdieran su fuente de ingresos indefinidamente, y provocando enfado en los pescadores por que no iban a tener con que mantenerse durante todo ese tiempo.
El gobierno nombró a un ministro coordinador el cual fue, Luis Felipe Céspedes, encargado de solucionar el conflicto, después de 17 días de paralización la provincia de Chiloé, recuperó la conectividad firmando un acuerdo con el gobierno. Se le dio un bono a cada familia de $750.000 sin embargo, pasado aquel acuerdo las cuentas de los gremios residentes no fueron alegres, tras hacer un balance sobre el impacto de las tomas de caminos sobre la economía local, esto, considerando que la zona ya estaba deteriorada por la prohibición de mariscar decretada 03 de marzo en Quellón y que el 20 de abril se expandió hacia toda la región.
La crisis económica que trajo la marea roja afecto a los locales de comida típicas de la zona tanto de isla como de Puerto Montt y a largo de toda la región.
Los cultivadores de choritos están buscando como revertir las perdidas, calculan que en promedio desde que comenzó la crisis las pérdidas del sector son en aproximadamente de 1 millón de dólares, el otro grupo afectado es el de transporte que ya venía resentido con la crisis del salmón.
Todo esto no es solo culpa de la marea roja sino, que también coincidió la crisis del salmón. Todo esto se dio a la luz en el 2007 el cual comenzó así “El jueves 25 de febrero se dio la alerta. La empresa Camanchaca informó, a través de un hecho esencial a la Superintendencia de Valores y Seguros, que un afloramiento de algas causó la mortandad de 1,5 millones de peces en sus centros ubicados en la zona de Reloncaví”
El gobierno ofreció la solución de un bono de $300.000 que los pescadores rechazaron porque, no les alcanzaba para mantener a sus familias.
Como medida de presión los habitantes, se tomaron las calles e impidieron el ingreso de vehículos desde el continente hacia la isla.
El hecho ocurrido causó un impacto negativo para la comunidad pesquera, también para los consumidores porque, los mariscos son parte importante dentro de la alimentación del ser humano entregándonos minerales y proteínas para el organismo.
Para dar solución a esta problemática es generar conciencia ambiental en las empresas salmoneras y ciudadanos que debemos cuidar y proteger nuestro medio ambiente de catástrofes
Autor: Diario el Huaso santo

















