Las historias que habitan el patrimonio arquitectónico del Barrio República

Las historias que habitan el patrimonio arquitectónico del Barrio República

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Hermoso tragaluz que adorna el techo de una mansión construida a comienzos del siglo XX que hoy es usada como sede de un Instituto de Formación Técnica. Fuente: Diario Palquelé.

El Barrio República, ubicado en la zona Poniente de la antigua comuna de Santiago es conocido por dos cosas: Las universidades que hay en su calle principal y ser una de las “Zonas Típicas de Chile” según el Consejo de Monumentos Nacionales.Al recorrer las calles de este barrio uno no se imagina la gran cantidad de historias y sorpresas que cada uno de sus edificios tiene.

Autora: Ignacia Catalina Herrera Alcaíno

Diario Palquelé. Información que no se ve todos los días, Colegio Excelsior (Santiago Centro)

República no es solo un epicentro de las instituciones de educación superior, sino también un lugar lleno de riqueza arquitectónica que uno no podrá admirar en otro lugar de Santiago. De esta manera, el barrio se gana un gran prestigio y un espacio entre los sectores turísticos de la ciudad.

Edificios con historia

La arquitectura que hay en la Calle República se caracteriza por su aspecto ostentoso, ya que antiguamente este barrio era habitado por gente de gran riqueza y poder, pero a principios de 1930 estas familias emigraron hacia el ahora denominado Barrio Alto de Santiago, debido al peligro que estas familias adineradas sufrían en 1926 debido a la alza del precio de la carne y las revueltas organizadas por los trabajadores. En la actualidad el Barrio República sigue manteniendo la mayoría de su arquitectura antigua, pero esta vez siendo un sector abierto para todo público y común en vez de ser un sector exclusivo para ciertas familias.

Eugenio Aguayo es un Guardia de seguridad de la Facultad de ingeniería de la UNAB (Sazie 2315); lleva al menos 15 años trabajando para la Universidad en este barrio. Él comenta: “Todo comenzó a cambiar después de que los antiguos dueños decidieran vender sus casas”. Eugenio también habla de que al menos el sector que él conoce no ha cambiado casi nada en los últimos años y que los edificios siguen siendo los mismos, solo con unas pequeñas variaciones de color. Él cuenta que este edificio antes de ser utilizado como centro educacional era una simple casa familiar que luego de un tiempo se comenzó a arrendar.

La mayoría de las casas o edificios en la zona fueron construidos entre el siglo XIX y el XX por reconocidos arquitectos de la época, siendo estos los hogares de ellos en esa época por lo cual su infraestructura es muy detallada dándole un toque acogedor a cada rincón de la estructura.

Eliberto Muñoz, propietario de una de las casas ubicadas en la calle Sazie habla sobre los cambios que ha tenido el sector diciendo “El barrio ha pasado por tres etapas desde que he estado aquí, Primero era un lugar familiar; mientras que unos años más tarde esto llegó a cero debido a que el barrio fue utilizado por el ejército en la época de Dictadura, desde el año 1973 hasta principios de los 90’. Después aparecieron las Universidades”. Muñoz al haber vivido tantos años en esta casa, luego también transformada en su lugar trabajo, dice que tuvo curiosidad e investigó sobre el origen de su hogar, enterándose así que su casa había sido construida y habitada por Samuel Eyzaguirre, el cual fue uno de los mejores arquitectos de Chile en los años 30’.

Guillermo Ponce, Fundador del Colegio Excelsior, a sus noventa y cuatro años nos cuenta como si fuera ayer todo lo que ha sucedido en aquel barrio desde los años 50’ hasta ahora, comentando: “El barrio ha cambiado una enormidad, antes era un lugar más acogedor y más pequeño. Cuando se fundó el colegio en los años 50’ era un lugar muy amigable y tranquilo. Pero ahora es totalmente diferente”.  El edificio en que el Colegio está ubicado actualmente (Av. España 226) antiguamente era una casa en la que se arrendaban habitaciones, al igual que en la mayoría de las casas del barrio en esos años, hasta que a principios de 1950 el Señor Ponce compró la propiedad reubicando a cada una de las familias que arrendaban alguna pieza en la propiedad.

Fachada de una casa construida en las primeras décadas del siglo, hoy ocupada por la Facultad de Medicina de una Universidad del sector. Fuente: Diario Palquelé
Fachada de una casa construida en las primeras décadas del siglo, hoy ocupada por la Facultad de Medicina de una Universidad del sector.
Fuente: Diario Palquelé

Transformación y cuidado del patrimonio

Como ya muchos sabrán el Barrio República también recibe el nombre de ‘Barrio Universitario’, debido a la gran cantidad de Facultades Universitarias e Institutos profesionales que hay a lo largo de la Calle República. La mayoría de estas universidades han mantenido una gran parte del patrimonio arquitectónico de la zona, manteniendo así los edificios en los que se encuentran los centros de estudio, aunque sea solo su fachada.

La misma gente que vive en el barrio o que ha trabajado por mucho tiempo en este mismo destaca el hecho de que antes el barrio era un lugar Familiar y tranquilo, pero que la llegada de los locales comerciales y centros de educación han vuelto el barrio en un sector más transitado y ruidoso que antes.

El patrimonio arquitectónico del Barrio República es muy diverso, desde casas hasta palacios que ahora son utilizados por las Universidades y por locales comerciales y de comida rápida. Pero desgraciadamente en nuestro país el patrimonio y la cultura es ignorado por las nuevas generaciones, quienes lo consideran aburrido o ´de museo´, pero al escuchar todas las historias que uno puede encontrar en cada uno de sus edificios uno comienza a darse cuenta de que en sus muros y calles ha pasado parte importante de la historia de nuestro país y que cada una de las personas que transita por el barrio va escribiendo un capítulo más en ella.

RECUADRO

Los propietarios y administradores de los edificios afirman que deben pintar al menos cada dos meses debido a ello. A lo anterior se agrega el descuido o el deseo de destrucción del patrimonio arquitectónico con fines comerciales.

Uno de los entrevistados, cuyo nombre verdadero no quiso revelar por temor a réplicas, afirma que el incendio de uno de los edificios de la Universidad Andrés Bello, el cual sufrió un siniestro hace un tiempo atrás, fue incendiado para tener una excusa con la que demoler el edificio.

Además, muchos edificios antiguos son víctimas del descuido de las empresas, muchas de comida rápida o negocios de diversa índole, que se instalan en sus dependencias, despreocupándose por armonizar el nuevo uso con lo patrimonial, lo cual se muestra en la falta la falta de cuidados apropiados, por ejemplo, a la pintura o a las terrazas originales. Pero antes que evitar el cambio, sería bueno que estas consideraran lo que ya está en sus proyectos de remodelación.

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