Said Riady
Colegio San Francisco Javier de Huechuraba. La Séptima
¿Qué es lo que sienten los adolescentes al entrar en el mundo de las adicciones? ¿Qué los lleva a consumir? ¿Cuál es el papel que tienen los padres? ¿Qué pasa con el sistema educativo que integra a estos jóvenes?
De acuerdo a estudios realizados en 2015 por Patricia Rizo, del Centro Panamericano de Estudios Sociales y Estadísticos “la conducta adictiva se relaciona con la búsqueda compulsiva de un vínculo de seguridad y pertenencia…que se basa en la ilusión de absorber la confianza y la seguridad de una sustancia externa… con las propiedades químicas del alcohol y las drogas”, pienso que la sociedad en la que estamos genera un entorno que en el que los jóvenes se sienten solos y encerrados, esto los lleva a no tener vínculos con los que se sientan seguros. Conversando con hermanos mayores de mis amigos, me he dado cuenta que la mayoría de sus padres trabajan durante muchas horas, profundizando su aislamiento.
El 6 de octubre de este año la segunda.com, publicó que existe un circuito de consumo en los sectores de altos ingresos. Y Pedro Fontova Norte no es la excepción. De acuerdo al fiscal Matías Moya lo que más se ve es marihuana.
En mi colegio se desarrollan charlas en relación a los problemas sociales que las nuevas generaciones desafiarán, estas integran a los padres para informarse del mundo que deben enfrentar sus hijos y dar el espacio de comunicación necesario.
Opino que la soledad, la incomunicación y la falta de vínculos, los hace vulnerables al consumo de alcohol y drogas. Una solución para este problema, son estas charlas que ofrecen los colegios, para abrir los ojos frente esta situación que puede verse muy lejana desde la burbuja que es mi sector de Huechuraba.




















