Señor Director:
El maltrato de los conductores hacia nosotros los estudiantes es algo que sucede desde siempre y lo que más me molesta, son sus faltas de respeto: al no querer recibir el dinero o al lanzar las monedas con un evidente enojo, al respondernos con insultos e inclusive al “botarnos” de su transporte, tampoco se detienen cuando los hacemos parar y ni hablar cuando está lloviendo y nos mojan. Y ¿esto es por pagar una tarifa reducida o tener pase liberado? Esto, simplemente es injusto.
Finalmente, los estudiantes terminamos siendo un estorbo que ocupa espacio en “su micro”, por lo mismo y sin querer justificarnos, los estudiantes también caemos en faltas de respeto, al intentar defender una necesidad básica de transporte. Por estas razones esta carta es una forma más de intentar generar mutua conciencia de respeto entre estudiantes y conductores.
Tomás Benjamín Acevedo Guíñez

















