¿Inversión?

¿Inversión?

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Autora: Victoria Huaquín Vásquez

Colegio de la Inmaculada Concepción. Diario Andrómeda

La Plaza de Armas de San Bernardo, un lugar icónico y transitado de nuestra comuna, fue sometida a una remodelación, durante la cual se generó una gran expectativa por el proyecto a realizar. Sin embargo, en la reapertura de esta, quedé con una gran sensación de decepción -al igual que la mayoría de los habitantes de la comuna-, debido a la carencia de cambios significativos.

Esta remodelación comenzó el 23 de febrero del 2015 y finalizó el 27 de diciembre del mismo año, tiempo en el cual permaneció cerrada toda la plaza con paneles de madera.

Este proyecto se encontraba público tanto en internet como en la  misma plaza, en la cual se mostraban imágenes en formato 3D con bastantes diferencias a como quedó realmente. A pesar de que ampliaron los pasos transitables -disminuyendo las áreas verdes-, pusieron mesas de ajedrez, flores, repararon la fuente de agua, no hubo un cambio realmente trascendental que fuera perceptible por la comunidad, a raíz de esto la gente se preguntó ¿Realmente valió la espera?

Otro punto que me generó conflicto fue el monto invertido en este cambio, que fue cercano a los mil 900 millones de pesos -recibidos por el Gobierno Regional-, el cual no se vio reflejado en los cambios realizados, ya que como mencioné anteriormente las imágenes mostraban una transformación más impactante a la vista de nosotros, los sanbernardinos.

En una declaración pública, algunos de los concejales de San Bernardo y el Consejero de la Región Metropolitana, mostraron su descontento y disconformidad respecto a la remodelación de la plaza, en primer lugar, cuestionando que este proyecto no pasó por el Consejo Municipal, por ende, desconocen si hubo alguna licitación.

En segundo lugar, hicieron hincapié de que las necesidades de la plaza pasaban más por una mantención que por una remodelación, lo cual pude validar con los pocos cambios significativos de este trabajo.

En tercer lugar -y comparto este punto-, dijeron que este dinero se pudo haber utilizado en sectores que carecen de plazas y parques, contradiciendo lo dicho por la misma alcaldesa, que señalaba que “su cambio era una necesidad imperiosa que los ciudadanos lo pedían. Volverá a ser una plaza para el uso de todos los sanbernardinos”, siendo que antes de su remodelación, igual era una plaza muy concurrida por la comunidad y que no presentaba riesgos ni deficiencias como para que fuera una “necesidad imperiosa” su renovación.

Sinceramente, yo pienso que esto fue un “arreglín” -por no decir robo- por parte de algunas personas de la municipalidad, ya que a simple vista pude notar que las bancas son las mismas, no cambiaron la luminaria, la pileta sigue igual de sucia, entre otros. Entonces me vuelvo a preguntar, ¿Valió la pena tanto dinero invertido?

Lamentablemente -y lo digo como una sanbernardina más-, me quedo decepcionada al ir a la plaza y ver lo mismo que antes y peor aún, con menos áreas verdes que son tan necesarias para el medio ambiente. Y usted que piensa, ¿Inversión o Robo?

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