Señor Director:
Como estudiante y ciudadano de la comunidad de Alerce, a través de los años me he ido percatando que hemos sido víctima del prejuicio solo por el hecho de vivir aquí. Esto se ve reflejado en la arbitrariedad presente en jóvenes y adultos que sin razón ni convivir en nuestro entorno nos catalogan de “flaites”, “ordinarios” e incluso “ladrones”.
Sería de gran utilidad enseñar y promover firmemente el concepto de respeto en establecimientos educacionales que albergan nuestra sociedad chilena, principalmente para demostrar que aquí vivimos personas sencillas y de trabajo. Por lo mismo, invitarlos a conocer nuestra comuna y bello entorno de flora y fauna natural como de montañas y volcanes del sur.
Felipe Soto

















