En Colina aún se siguen usando las estufas a leña, siendo que provocan una contaminación enorme, ¿por qué no podemos dejar de usarlas?
Autora: Maite Izurieta
Diario Colinario, Fundación Educacional Montessori Pucalán.
La contaminación es la introducción de elementos físicos a un medio como el aire, esto provoca un daño gigante a los ecosistemas entre otros miles de problemas que esto genera afectando a animales y incluso a las personas. en los últimos años se han empezado a tomar medidas para reducir esta contaminación y tener un ecosistema mas limpio.
La contaminación esta ligada a el desarrollo económico y social de un país y como Chile es un país en desarrollo, la contaminación será algo que seguirá existiendo por un largo tiempo más y el uso de estufas aumentara a medida que sigamos creciendo como sociedad.
Hoy en día aún hay miles de hogares que siguen contaminando con el uso de estufas a leña, porque calienta mejor grandes espacios. Según el ministerio de Medio Ambiente de los dos millones de hogares de la Región Metropolitana, 119.731 usan este recurso para calefacción y 100.000 de estas estufas pertenecen al sector oriente.
Los tipos de calefacción más usadas son eléctrica, a gas, a parafina y a leña, pero casi el 40% de la contaminación que se produce en Santiago es gracias a las estufas a leña
Pablo Badenier, el ministro del Medio Ambiente, declaró que a partir de este año quedará prohibido el uso de estufas a leñas en toda la región, a causa de la contaminación que está sufriendo la atmósfera.
Sin embargo, esta ley no incluye a la Provincia de Chacabuco (Lampa, Til Til y Colina), porque es una zona rural, que solo contará con la restricción sólo cuando haya emergencia o preemergencia.
Por años la gente de esta zona ha preferido utilizar las estufas a leña, ya que Colina es una zona más rural y es más conveniente tener una, ya que es más barato que otras calefacciones. Además éstas calientan toda la casa de manera muy eficiente.
Alternativas que ayudan
A pesar de esto hay un número insignificante de personas que está optando por un aparato que se pone en la Bosca de la estufa y que actúa como filtrador de aire, este purifica el aire y lo expulsa de una manera mucho más sana y natural que el humo directo.
Gonzalo Cuevas, residente de Colina que optó por este método contó que se enteró a través de la televisión. “Funciona a electricidad, calienta unos tubos y tiene un ventilador que impulsa el aire caliente hacia fuera, esta estufa no contamina a gran escala y calienta más metros cuadrados que la estufa eléctrica”, agregó Gonzalo.
Hace un par de años decidió hacer el cambio, para contribuir con el medio ambiente, además compran la leña en diciembre para usarla en abril, así tiene 120 días de secado y contamina menos.
A pesar de todo, Gonzalo prefiere usar la estufa a gas, pero es muy costoso. Prefiere seguir con la estufa que tiene ahora para también estar a par con el medioambiente.
Sin embargo queda la pregunta ¿Por qué no todos se cambian a la estufa a leña ecológica?
La respuesta es difícil ya que es muy costosa, y si este aparato llega a fallar es un problema conseguir repuestos y a alguien que sepa manejarla.
Para conocer más este tema conversó con el diario Colinario, Nicolás Miranda, coordinador del área de ecología y sustentabilidad y profesor de ciencias del colegio Pucalán Montessori. Él está encargado junto a la dirección del colegio de crear nuevos proyectos que ayuden al medioambiente.
“Tengo que ordenar lo que ha hecho el colegio para ayudar en años anteriores y fomentar desde ahí un programa para ayudar al medio ambiente. Lo principal que se está haciendo este año es participar en la certificación ambiental del colegio, un programa que tiene como objetivo que los colegios sean más verdes y bajen su huella de carbono”, explicó el profesor.
“Las estufas a leña contaminan más debido a que es un medio de calefacción que requiere de combustión directa, eso quiere decir que nosotros metemos oxígeno para luego solo producir dióxido de carbono. En el caso de la leña, cuando está mojada produce una cantidad de dióxido de carbono abismante”, detalló Nicolás.
Entonces la pregunta es ¿ecología o economía?





















