Muchas son las preguntas que surgen al enfrentarse a un tema tan polémico como lo ha sido el mecanismo de control de identidad por parte de Carabineros de Chile. Una de ellas, y quizá la principal, tiene que ver con aquella vulnerabilidad que pueden llegar a sentir en el momento en que, de forma inesperada, tanto Policía de Investigaciones (PDI), como Carabineros soliciten la identificación o también denominado carnet para saber quién es realmente. A partir de esta interrogante surgen otras tales como, ¿es este accionar un atentado contra la libertad ciudadana? O ¿en qué circunstancias es necesario este control?
Para responder tales preguntas es fundamental indagar más a fondo en este hecho. El control de identidad permite que las policías del país puedan examinar de manera rápida y certera los antecedentes, es decir, el historial delictual en cualquier lugar de acceso público. Este procedimiento vuelve a utilizarse como una medida enmarcada dentro de la agenda Anti Delincuencia, con el objetivo de contribuir a la seguridad de las y los ciudadanos, permitiendo así la detección de más de 66 mil delincuentes con detenciones pendientes. El control de identidad es una de las herramientas más utilizadas por Carabineros en contextos de movilización social, actualmente dicha institución está regulada por el Art. 85 del Código Procesal Penal (los funcionarios policiales sin orden previa del fiscal podrán solicitar la información de cualquier persona, ya sea mayor o menor de edad en caso de que en ella estimaren que existen indicios de que hubiese cometido o intentado cometer un crimen). Ello implica proceder al registro de vestimentas, equipaje o vehículo, y en caso de negativa de la persona o falta de documento de identificación, permite trasladar a la persona a la unidad policial más cercana.
A su vez el Art. 12 agrega que, si la persona se niega a acreditar su identidad o si habiendo recibido las facilidades del caso no le fuere posible hacerlo, la policía podrá conducirlo a la unidad policial más cercana para fines de identificación. Este procedimiento podrá tener una duración de 4 horas para los mayores de 18 años y 1 hora para los menores de edad que tengan más de 14 años. La novedad consiste, entonces, en que Carabineros podrá pedir la identificación a cualquier persona sin que exista indicio alguno de delito y eventualmente conducirlo a una comisaría.
Los datos estadísticos proporcionados por Carabineros indican que, de 1.105.560 personas controladas preventivamente, solo 61.398 resultaron detenidas. Esto corresponde al 5,5 del total de controles realizados. En tanto que, de acuerdo a las cifras que maneja la PDI, de los 78.446 controles realizados por el organismo entre julio de 2016 y mayo de 2017, la mayoría (44.853) correspondía a ciudadanos sin antecedentes y que 1.784 de las personas controladas registraban una orden de detención pendiente. Estos datos dan cuenta que para la ciudadanía estas medidas son de seguridad para prevenir la delincuencia.
Muchos ciudadanos sienten que si la policía está resguardando el barrio se encontrarán cada vez más lejos de la delincuencia. Si bien la ley permite el control de personas que resultan extrañas para los vecinos y vecinas, esto puede atentar —en algunas oportunidades— contra la apariencia de ellos, en tanto que mientras puedan tener un vestir y actuar extraño para Carabineros, pueden concitar un control por sospecha sin haber delinquido jamás, haciéndolos pasar por un mal y engorroso momento.
A pesar de esto último, este tema no deja de ser controversial, pero para combatir la delincuencia en Chile es necesario tener que recurrir a accionares como este, pues es una de las únicas maneras de poder prevenir un mal que entristece a toda la comunidad.
“Carabineros indican que de 1.105.560 personas controladas preventivamente, solo 61.368 resultaron detenidos”.

















