El Programa de Alimentación Escolar (PAE), alimenta a millones de niños y jóvenes diariamente. Su rol es clave en el sistema educativo.
Autoras: Constanza Cartes y Martina Covacevich
Diario La Barca, Liceo Amanda Labarca (Vitacura).
Como bien sabemos, a nivel país, la Junaeb brinda alimentación gratuita a cerca de 1200 colegios, pero ¿qué sabemos acerca de este servicio? En realidad ¿es un buen aporte alimenticio para los estudiantes?
Para saber cómo funciona el sistema detrás de lo que se ve, una representante de las manipuladoras de alimentos del Liceo Amanda Labarca, Magdalena González, explicó al Diario La barca algunos detalles. “Existe una licitación a la que postulan varias empresas dedicadas a la alimentación escolar para entregar el servicio en establecimientos educacionales, razón por la cual cada una de estas empresas ofrece una propuesta a la Junaeb. La empresa que gana la licitación queda a cargo del Programa de Alimentación Escolar (PAE) por 4 años, atendiendo a todos los colegios, liceos y jardines infantiles que reciben este programa del Estado”.
La empresa ganadora de esta licitación fue Aliservice, la que cuenta con una minuta semanal y un libro con recetas especificadas para la elaboración de cada comida, en la que hay variadas preparaciones, pasando desde el puré con pollo al arroz con pescado. Este libro viene acompañado de una imagen del montaje del plato, el cual debe incluir una ración de ensalada, un postre y el plato central, aparte de un vaso de agua de aprox. 100 cc que los estudiantes pueden optar a llevarlo o no.
Es importante mencionar que para los alumnos con intolerancia a algún alimento o alergias alimentarias no existe un menú alternativo, y por ende, los padres deben encargarse de la alimentación de los estudiantes con estas condiciones alimentarias, independiente de su condición socioeconómica.
Aportes nutricionales y rendimiento
A la hora de saber qué tan balanceada es la alimentación para niños de 8°a 4°medio, Tania Naveas, nutricionista de la Universidad de las Américas, consideró que “las porciones, la cantidad de comida servida (300 cc. para jóvenes y 100 cc. para niños bajo 7 años) está dentro de los parámetros normales. En cuanto a la minuta, está muy bien balanceada, pero tiene mezclas de productos que pueden producir algunas molestias estomacales”, agregó.
Diversos estudios científicos señalan que tener una alimentación saludable, como lo que ofrece a diario la Junaeb, se traduce en un mayor y mejor rendimiento académico. Así lo demostró un reciente estudio realizado por destacadas universidades en España, en el cual se puso a prueba a 1300 niños y niñas de entre 10 y 14 años, llegando a la conclusión de que una dieta balanceada mejora los resultados académicos de los estudiantes.
Así también lo afirman expertos en el tema de alimentación escolar de diversos países, como Francia y Alemania, en los que la hora de comer es una instancia de suma importancia para los estudiantes y su desempeño. Fruto de lo anterior y de otras medidas de política educativa, los especialistas señalan que la mayoría de estos países tienen los mejores rendimientos académicos del mundo.
En el caso de Chile, se ha visto que con el plan de alimentación saludable y balanceada que se ofrece a diario en los colegios, liceos y jardines se observan mejoras en el rendimiento académico de los estudiantes, mientras que los estudiantes que tienen una dieta con alta ingesta calórica de grasas, azúcares y aceites tienden a tener un menor desempeño en todos los ámbitos del día a día, tanto a la hora de estar en clases como al momento de salir a jugar o ayudar con las labores domésticas.
Opinión de los estudiantes
Según una estudiante de cuarto medio, “lo mejor que se entrega en la Junaeb son los desayunos, ya que los almuerzos no tienen mucho sabor”.
Por su parte, un estudiante de octavo básico respondió “no me gusta la comida, de hecho, la encuentro mala, porque a veces se pasan con la sal o con los aliños, y porque no me gusta mucho que sirvan siempre las mismas cosas… fideos, lentejas, charquicán, y nunca algo rico como pollo con papas fritas”. Opiniones que coinciden con el resto de estudiantes entrevistados.
Seguimiento de minuta
Desde hace un tiempo, un grupo de estudiantes beneficiados con la Junaeb, al tener conocimiento de la minuta, comenzaron a comprobar la veracidad de la planificación alimenticia y se encontraron con algunas sorpresas. Al prestar atención, se dieron cuenta que efectivamente sí se cumplía con la minuta en términos generales, pero existían detalles que no se cumplían. Por ejemplo: un jueves los estudiantes deberían haber desayunado leche con chocolate amargo, pero se entregó té con leche, y en el almuerzo deberían haber recibido un flan de frutilla con duraznos en conserva y solo recibieron sémola con leche.
Estos detalles incumplidos de la minuta no resultan relevantes a la hora de juzgar el balance de la dieta ofrecida por el programa ni su aporte calórico, pero pueden ser relevantes para entender los gastos que declara la empresa encargada, los montos que recibe del Estado al pagarle por su servicio y la comida “real” que se les sirve a los estudiantes.
En términos generales, la alimentación que entrega la Junaeb es de suma importancia para los estudiantes y para los padres, ya que apoya a las familias con vulnerabilidad social, entregando diariamente desayunos y almuerzos de calidad en jardines, colegios y liceos. Esto permite que las familias tengan una preocupación menos en lo que respecta a la alimentación de sus hijos, ya que pueden confiar en que este servicio financiado por el Estado es de calidad.





















