Aumenta consumo de alcohol en menores de 18 años

Aumenta consumo de alcohol en menores de 18 años

Aumenta consumo de alcohol en menores de 18 años Los adolescentes bebedores generalmente tienen los más bajos resultados en su rendimiento escolar. Diario Aflafken, Colegio San Esteban Diácono

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Los adolescentes bebedores generalmente tienen bajos resultados en su rendimiento escolar.

Diario Aflafken, Colegio San Esteban Diácono

Es muy preocupante esta situación, en Chile, en la última encuesta realizada por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda)  la prevalencia al  mes de consumo de alcohol. En base a este dato se estima que 4.801.318 de personas entre 12 y 64 años consumieron alcohol en el último mes en Chile.

En población escolar, el 16,6% de los alumnos de 8vo básico ha consumido alcohol en el último mes, mientras que los alumno de 4º medio esta cifra se triplica con un 51,4% (ENPE, 2013). La edad de inicio de consumo de alcohol en los jóvenes de nuestro país en promedio es a los 13 años (ENPE, 2013). Al indagar en el consumo intenso de alcohol, el 63% de los estudiantes de 8vo básico a 4to medio declaran haber tenido a lo menos un episodio en el último mes, lo que representa que casi 2 de cada 3 escolares reportaron consumo intensivo en el último mes (ENPE, 2013).

Consumir alcohol en la infancia y en la adolescencia es muy dañino, independientemente de la cantidad o la frecuencia con que se haga. Principalmente porque el alcohol genera daños en tu organismo, los expone a mayores riesgos y es ilegal.

Iniciar el consumo de alcohol antes de los 18 años aumenta la probabilidad de continuarlo en tu vida adulta, así como la de recurrir a otras drogas como la marihuana o la cocaína. En Colombia se ha encontrado que quienes inician el consumo de alcohol a los 14 años o antes, tienen un riesgo 4 veces mayor de presentar consumo problemático de alcohol y 10 veces más de utilizar otras sustancias, en comparación con los que empiezan a beber después de los 21 años.

El consumo de alcohol en menores de 18 años puede influir de manera negativa en el desarrollo del cerebro.

Debido a que el consumo de alcohol a corto plazo afecta la memoria y el aprendizaje; los adolescentes bebedores generalmente tienen los más bajos resultados en su rendimiento escolar.

Como el alcohol llega a todo el cuerpo a través de la sangre, cuando el adolescente toma y además abusa del alcohol, es decir, cuando bebe en una cantidad y frecuencia que es dañina para el organismo, el consumo puede hacerlo vulnerable a otros riesgos que afecten su salud y bienestar, como por ejemplo:

  • Cambios en el desarrollo de los huesos.
  • Mayor tendencia a enfermedades respiratorias.
  • Mayor posibilidad de contraer infecciones.
  • Trastornos del sistema endocrino: disminución de la producción de la hormona del crecimiento (GH) encargada no solo del crecimiento y el desarrollo sino también de los procesos de diferenciación sexual y maduración en la pubertad.
  • Retardo en la maduración de los caracteres sexuales secundarios.
  • Trastornos cardiovasculares: alteraciones del ritmo cardiaco, hipertensión arterial y miocardiopatía dilatada por consumo crónico.
  • Trastornos digestivos: irritaciones en la pared intestinal que aumentan la probabilidad de desarrollar gastritis, vómito y alteraciones del tránsito intestinal.
  • Cáncer: la Agencia Internacional para la investigación en cáncer afirma que hay suficiente evidencia en humanos para concluir que el consumo de alcohol causa cáncer de cavidad oral, faringe, laringe, esófago, colon, recto, hígado y mama en la mujer. Cabe recordar que el consumo masivo de alcohol en adultos también está asociado con esta enfermedad; sin embargo, mientras a más temprana edad empiece una persona a tomar alcohol, mayor riesgo tendrá.

También se encuentran otros tipos de riesgo o daños asociados al consumo de alcohol durante la infancia y la adolescencia:

  • Mayor probabilidad de desarrollar problemas del estado de ánimo, como depresión y ansiedad.
  • Aumento en la probabilidad de realizar conductas sexuales de riego que pueden llevarlos a contraer enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.
  • Mayor probabilidad de ser víctima de delitos como violación, robo y agresión.
  • Dificultades académicas (ausentismo, deserción escolar, dificultades en el aprendizaje, entre otros).

Algunos jóvenes por la despreocupación de sus padres se van por un camino erróneo en la vida, tomando malas decisiones que terminan siendo drogadictos, alcohólicos y delincuentes. Todo por la ausencia o despreocupación de sus padres o incentivados por alguien más. Tal vez porque sus padres no están presentes y no tienen una buena imagen paterna para guiarlos por el buen camino de la vida.

¿Pero la culpa de quién es?

Frecuentemente se cree que la culpa es de los padres por no estar al 100% preocupados de sus hijos porque la misión de los padres con sus hijos es cuidarlos y educarlos correctamente y llevarlos por el buen camino para que no terminen siendo alcohólicos, drogadictos, delincuentes y/o terminar en la cárcel; sin embargo no podemos dejar de lado que vivimos en una sociedad en donde existen diversos agentes responsables de la seguridad de sus integrantes.

Por una parte faltan recursos de parte del gobierno para implementar campañas sólidas que  promuevan hábitos de vida saludables, Falta infraestructura deportiva que permita desarrollar actividades que alejen a los jóvenes del  consumo de alcohol, y finalmente, un compromiso de los medios de comunicación para difundir actividades deportivas y disminuyendo publicidad que promueve el consumo de bebidas alcohólicas asociadas a situaciones hedonistas y de éxito .

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