Las imponentes lagunas artificiales, se han transformado en un tema que está en boca de todos, considerando la larga sequía que nos azotó y que estamos en una fructífera zona agrícola, se torna relevante el cuidado del recurso hídrico que en ella se almacena.
Diario Valle Informativo, Colegio San Viator
Los embalses son depósitos de agua que se forman de manera artificial o natural, que almacenan agua de un río o de un arrobo, y si bien la creación de embalses viene desde hace mucho tiempo atrás, es ahora cuando se están aprovechando en su totalidad, ya que tienen variadas funciones como lo es abastecer a poblaciones cercanas de agua, producir energía eléctrica (gracias a la energía hidráulica), regar terrenos, permitir la navegación, etc.
Aun así, teniendo estos beneficios, estas presas igualmente pueden ser perjudiciales a la hora de su construcción, ya que genera daños ecológicos irreversibles como son los problemas de erosión, el movimiento de las tierras (a causa de que alteran la actividad tectónica), también dañan a la flora, fauna, el clima, la pesca (por la calidad y cantidad del agua) y el terreno del sector.
Hay que considerar que los embalses al ser construcciones posen una vida útil, que está valorada entre los 30 y 50 años aunque esto varía dependiendo de distintos factores como lo es la disminución de su volumen o también la degradación de la represa; dentro de los más destacados consideramos:
El embalse Recoleta fue construido durante la primera mitad del siglo XX (1929-1934), este embalse es el más antiguo de la cuarta región, su capacidad es de 102 mil metros cúbicos y cubre 555 hectáreas, en este año se hizo conocido nacionalmente ya que sufrió una falla estructural el día 12 de mayo producto que una parte de la estructura cedió a la cantidad de lluvia que cayó en ese mismo día, esta era una pared delgada que se había colocado sobre la pared original, con el fin de acumular más agua pero cuando las lluvias superaron el punto previsto que el embalse lograría soportar, estas paredes alcanzaron su punto cedieron y causaron la rápida crecida del caudal del rio Limarí, lo cual hizo que los alrededores de este mismo fueran evacuados.
El embalse Cogotí fue creado después que el embalse Recoleta (1934-1939), cubre una superficie de 850 hectáreas y tiene una capacidad de 150 millones de metros cúbicos. Inicialmente este embalse fue construido de rocas con una pared de concreto en la confluencia de los ríos Pama y Cogotí. Se utiliza principalmente para el riego y abastecer de agua a los cultivos al sur del Valle Limarí, y en sus riberas hay zonas de camping y una playa apta para el baño.
El embalse La Paloma con una capacidad de 750 millones de metros cúbicos y una superficie que cubre una superficie de 3000 hectáreas es el embalse más grande de la cuarta región y de Chile, además de ser el segundo más grande en Sudamérica, su uso es principalmente almacenar agua para el riego de cultivo de la Provincia del Limarí.
En la provincia del Limarí los embalses han contribuido enormemente en el desarrollo de esta, ya que, hace poco nos han ayudado a salir de una sequía de grandes magnitudes, esta sequia nos ha afectado hace más de una década, esta condición tiene a la provincia en una situación ciertamente critica.
El cambio climático, con la continuación al aumento de la temperatura del globo terráqueo ha estado siendo registrada ya hace más de medio siglo, ha sido el culpable al que gran parte de la comunidad científica a nivel mundial apunta. No obstante tampoco queda fuera la acción realizada por los seres humanos, pues esta, la cual a través de ciertas prácticas agrícolas y de un gran uso abusivo del recurso hídrico de la región, también logra afectar el entorno de cierta medida, lo cual genera el fenómeno conocido como desertificación.
Nuestra comuna de Ovalle, la cual es un extenso territorio que emprende un gran componente de paisaje y masivos casos de ambientes rurales, es una muestra irrefutable de esta situación, donde la degradación de sus suelos logra alcanzar desde lugares costeros hasta la conjunto oriental del valle del Limarí, y desde la denominada “Meseta sur”, hasta las montañas del área norte de la comuna que separa la provincia del Elqui.
Con la disminución progresiva de este recurso hídrico, el cual es la base de la vida sustentable dentro del planeta tierra, la lógica hubiese sido racionar el uso del agua confrontando la crecida de la cuidad y de la actividad agropecuaria, en especial por parte de los grandes propietarios, pero en este caso eso no ocurrió, sino todo lo contrario.
Afortunadamente debido a las lluvias del 12 de mayo de este año hemos logrado avanzar y movernos más lejos de esa realidad por la cual logramos pasar, y ahora los embalses contienen más del 80 % de su capacidad total. Incluso este hecho se venía anticipando desde el año 2015, en el cual la gente se empezó a dar cuenta y tomar más en serio la sequía que antes nos afectaba de una manera mucho más amplia.
Se puede decir que los agricultores de la Región de Coquimbo están esperando el mes de noviembre de este año ¿Por qué? La razón de esto es que según algunos estudios es probable que en ese mes el embalse la Paloma, al igual que el embalse Cogotí y el embalse Recoleta lleguen a su máxima capacidad, este evento no había ocurrido desde hace 14 años, por eso mismo tiene muy contentos a los agricultores.





















