Autora: Mariana Leiva
Diario: Susurros del Cemento, Liceo 1 Javiera Carrera
No cabe duda que cuando vemos vendedores ambulantes se genera una opinión encontrada por parte de quienes nos movemos a diario por las calles de Santiago. Si bien, este tipo de comercio tiene cosas buenas o valorables, como lo son sus bajos precios en comparación a los locales establecidos, su fácil acceso y las fuentes laborales que implican, no posee regulación alguna y producto de eso mismo se genera una competencia desleal y al borde de lo legal.
Este tipo de comercio no establecido no debe ser eliminado, sino que se debe regular mediante algunas medidas. Para cumplir con esto y no solamente quedarse en la crítica, propongo tres soluciones o posibles iniciativas. En primer lugar, una mayor intervención de la Municipalidad en el control de la cantidad de vendedores ambulantes. Además, la existencia de una ley y finalmente autoridades que fiscalicen y hagan cumplir dicha ley. Si aplicamos dichas medidas podremos dar solución a este problema


















