El Cementerio Inglés, el más vetusto de la IV Región

El Cementerio Inglés, el más vetusto de la IV Región

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Autoras: Javiera Kathalina Ignacia Carmona Monroy y Fernanda Naí Belén Suárez Campos

Diario La memoria de las estrellas, Colegio Elena Bettini

El Cementerio Inglés, datado como el más antiguo de la IV Región tiene como origen principal la inquietud de los europeos y sus descendientes, quienes no contaban con recintos de entierro propios, debido a que la iglesia se negaba a entregar territorios de entierro a personas que no pertenecían a su religión, ya que la mayoría de los extranjeros que decidieron establecerse en Coquimbo no eran devotos de la religión católica, sino que de la judía o anglicana.

Tras un extenso trato para poseer las tierras, “En 1865 (esta fecha se utiliza pero se tienen registros de que dicho cementerio se encontraba activo desde el año 1854 en adelante)” dice Charles, el señor George Florence Fait, Cónsul Británico, logró adquirir el terreno a un precio de 500 pesos (Quién sabe a cuanto equivale eso actualmente. Solo se sabe que ha de haber sido mucho en la época), hace compra a la señora Buenaventura Argandoña, quien en ese tiempo era la dueña de la mayor parte del territorio Coquimbano.

El pueblo de Guayacán es el lugar en el cual se encuentra este cementerio privado, que consta de visitas guiadas con especialistas en el tema, en donde te van relatando de forma interesante toda la historia y lo relevante que fue en época.

Hoy en día y desde su comienzo, el CampoSanto es administrado por la Sociedad de Entierro Guayacán (Sociedad Inglesa), siendo considerado como Monumento Nacional, entrando en la categoría de Zona Típica el 13 de diciembre del año 2005.

Las estadísticas y afirmaciones de versados, indican que alrededor de 500-620 tumbas se encuentran en el recinto, correspondientes a personas que formaron parte de la historia, como cónsules provenientes de Inglaterra, comerciantes, empresarios, profesionales de distintas áreas y eruditos que llegaron a la Zona de Coquimbo, con el objetivo de establecerse, trabajar o estudiar el territorio.

En conclusión general, gran cantidad de habitantes de Guayacán son descendientes ingleses.

Este cementerio cuenta con una gran característica, en él existen tumbas en donde las lápidas poseen una particular simbología, otras no poseen nombre, por lo que dichas tumbas fueron catalogadas como NN, es decir, la identidad del fallecido era desconocida, en estos casos, las lápidas se enumeraban. Si bien se le da la oportunidad de visitar este monumento, podrá percatarse de que las tumbas NN, que son las que se encuentran en mayor abundancia, ubicándose en diversas partes del camposanto.

En el territorio se encuentran tumbas de marinos que datan desde el año 1881,  grandes empresarios, no nacidos, e incluso en el lugar se encuentra la tumba del fundador de la primera escuela de arqueología, Hans Niemeyer, arqueólogo y empresario fundador de esta viviendo por un tiempo en el Barrio Inglés, conversando su casa aún, en donde su infancia.

Familias principalmente inglesas, pero también escocesas, alemanas y francesas entre otras, formaron parte del cementerio.

“En el cementerio, una lápida que anteriormente se hallaba cubierta por abundante maleza, al deshacerse de esta se encontró una singular lápida, trabajadores cuentan que si alguien se atreve a profanar dicha tumba este va a adquirir una maldición, en la parte inferior de la lápida se encuentra tallado el símbolo de Uróboros (serpiente que se come a sí misma), símbolo que coincide en otras lápidas”. Comentó el guía Charles Enríquez.

Como dato, no solo se le atribuyeron funciones como cementerio general, sino, en el año 1810, debido a la independencia, Coquimbo es abierto como puerto mayor, debido al auge minero que se daba por  la explotación del cobre y salitre, llamando así la atención de grandes familias extranjeras, las cuales decidieron embarcarse a Chile para mantener una vida en Coquimbo y luego de dicho suceso fue creado el afamado Cementerio Inglés de Guayacán.

Ha experimentado de todo, desde cambios climáticos que afectan a la estructura hasta el vandalismo.

Pero, a pesar de estos factores, aún se pueden apreciar los detalles decorativos peculiares de las lápidas de mármol, hormigón, fierro y madera, en su mayoría importados desde Europa, rodeadas por gruesas rejas de fierro forjado, a cargo del arquitecto Robert Parket.

Si bien se conoce poco de su historia, no se descubre las cosas que son de mayor relevancia, escondidas tras estas tumbas. Esperando aún el día de poder examinar de mejor manera las mismas a partir de especialistas. Sería un hecho muy grande para la región y Chile en sí.

Pero, ¿Su preservación histórica es segura? Es algo que se ha puesto en duda este último tiempo debido a que actualmente el cementerio ha abierto sus puertas a tumbas nuevas correspondientes de chilenos ya fallecidos en fechas más recientes.

Teniendo como propósito expandir el terreno, el inconveniente surgido es hacía donde expandirlo. Y claramente una posible opción de solución, es donde se encuentra el lado histórico y vetusto.

Sería un hecho totalmente lamentable. Por lo mismo se está buscando, de todas las maneras posibles, mantener su conservación.

 

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